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miércoles, 19 de diciembre de 2012

EL CERRO ENCANTADO.


Una noche caminaba con una amigo por las calles de un pueblo lejano, en un paraje del norte del Perú, conversábamos de una historia que habíamos escuchado, sobre un cerro encantado, el cerro del placer le llamaba, donde se decía habían bellas mujeres y mucho oro, y todo hombre que se atrevía a llegar al casi la cima del cerro, y entrar en la caverna que existía antes de la cima, nunca más regresaba vivo, dice la gente que era seducidos por estas hermosas mujeres, hasta el punto de llevarte a la excitación  y hacerte caer en sus lechos de amor, saciando su sed sexual y quitando la esencia de la vida, coleccionando en la entrada de la cueva los cráneos de todos aquellos que fueron seducidos y arrebatados de su vida en un momento de pasión y lujuria, todo eso contaba la gente y que solo uno había logrado escapar con riquezas, pero que todos los años las hijas del diablo, así las llamaban, le arrebataban el primogénito de cada descendiente directo de aquel que logro sobrevivir.  Contándonos todo esto con Kike, se nos ocurrió la magnífica idea de realizar un reportaje sobre la historia del cerro y luego venderla a un canal de televisión, de esa manera conseguir dinero para poder realizar más documentales sobre historias que cuenta la gente.

Decidimos buscar a los descendientes del único sobreviviente de aquella increíble historia, recorrimos aquel pueblo por más de dos horas, dos días, dos meses y nadie nos daba razón de los descendientes de aquel personaje, así que, guiados por la lógica, decidimos indagar con las familias más poderosas económicamente del pueblo, una de ellas debía ser los descendientes, así que sumándole la pista que teníamos, que el primer hijo de cada descendiente directo debía morir, es decir era arrebatado por las hijas del diablo, decidimos buscar las muertes más raras de niños recién nacidos y vincularlos con las familias poderosas del pueblo. No pensábamos que encontraríamos algo, mejor dicho alguien, buscamos por horas en la hemeroteca del pueblo, periódicos con una antigüedad de 50 años, y por unas horas habíamos perdido las esperanzas, hasta que Kike salto de su asiento, me miro y me dijo Eureka Andrés, encontramos lo que buscábamos, mira, y me acerque a revisar que había, lo que encontramos era algo sorpréndete, dos muertes de niños recién nacidos, muertes inexplicables, sin sentido, que fueron atribuidas a raras enfermedades que venían con los barcos extranjeros que atracaban en el puerto del pueblo, así pues pudimos conseguir nombres, direcciones, y más datos sobre la historia, cosas como que, la verdadera razón por la que sobrevivió el jefe de la familia Fernández Guivovich, razón aludida a su esposa, Lisett Guivovich, quien lo acompaño en su travesía hacia el cerro, decía en el periódico de la época, que ellos se salvaron, por que las hijas del diablo no podían tolerar la presencia de una mortal de sexo femenino, porque le temían, hasta ahí no lo sabíamos, no lo decía, así que decidimos seguir investigando, y lo primero que se nos vino a la mente buscar los descendientes de aquella familia.

Como la modernidad es  tan útil, nos fuimos a las paginas blancas de la guía telefónica, y buscamos aquellos apellidos, el resultado no fue muy alentador yo encontré 39 personas con el apellido Fernández y Kike 68 con el apellido Guivovich, para ser un pueblo chico, la familia se había reproducido demasiado, pero, como ambos somos tercos, cada uno se encargo de un apellido, recorriendo puerta por puerta de cada casa, preguntándoles a todos ellos si eran descendientes de  Amado Fernández  y Carla Guivovich, a mi no me fue tan bien de los 39 solo 2 eran familiares, no muy directos pero que si sabían de la historia relatada en el pueblo, converse con ambas familias y dentro de los nuevos datos que encontré, me contaron, que uno de sus antepasados les habían heredado un anillo de oro, una cadena de oro y una esclava de oro, que según ellos, debían utilizar solo los segundos hijos de cada descendencia, que debían pasar de padre a hijo, lo cual se mantuvo por años en las dos familias, pedí que me mostraran esos objetos, y al verlos note que los tres tenían un símbolo muy peculiar, era una V y otra V pero invertida^, en ambas familias tanto el anillo, la cadena y la pulsera tenían este símbolo, también me comentaron que extrañamente siempre habían perdido el primer hijo en la familia, los médicos aludían las muertes a enfermedades misteriosas, síntomas que no eran de una sola enfermedad, y simplemente no podían salvarles la vida, datos curiosos, que coincidían en las dos familia, quien sabe, tal vez era cierto o quizá mera coincidencia, después de varias horas de conversación en cada familia, me fui al bar del pueblo, ahí me encontré con Kike, bebimos un par de cervezas, intercambiamos historias que nos habían contado los supuestos descendientes, el encontró también dos familias que decían ser descendientes directos, lo que más me sorprendió, es que me conto que también tenían los tres objetos de las otras dos familias que yo conocí y visite, estos contaban con el mismo símbolo, pero lo que me llamo la atención, fue lo que me conto Kike, y es que le dijeron que cada año en luna llena, los anillos no podían ser usados por nadie, porque se calentaban de manera inexplicable, sin un motivo o razón justificable, y esto le había pasado a las dos familias que el visito.

Después de recabar estos datos, decidimos planear una incursión hacia dicho cerro, nosotros, escépticos de todo lo relatado, no sabíamos si todo aquello era cierto, o solo un cuento típico de cada ciudad, así pues, nos fuimos a recoger nuestros equipos, nos sentamos con nuestras mochilas en la plaza principal de aquel pueblo, esperando la movilidad que habíamos contratado, la cual no llegaba y ya estaba demorando, cuando de pronto se acerco una hermosa jovencita, de figura delgada, aproximadamente 1.69 cm de estatura, ojos caramelo rasgados, pelo negro azabache, casi como la noche más oscura, nos miró y nos dijo si nosotros éramos los que iríamos al cerro, ambos, perplejos por tan hermosa mujer, le dijimos que si, efectivamente, nosotros iríamos al cerro, que estábamos realizando un reportaje y queríamos conocer si era cierto lo del encantamiento que todos contaban, ella nos miró, y esbozó una sonrisa, y con esa voz dulce nos dijo que estábamos perdiendo el tiempo, que nadie nos llevaría hacia allá, pero que si queríamos ella podía llevarnos, con la condición de que la dejáramos participar en la excursión, nos miramos con Kike, de manera que solo dos hombres pueden ponerse de acuerdo con una mirada ante una propuesta tan irresistible, y le dijimos que sí, que no había problema. A las cuatro de la tarde aproximadamente partimos en la camioneta Ford v8 del año 76, que increíblemente estaba bien conservada y aun podía atravesar terrales y piedras, así y todo casi como a las 6 de la tarde llegamos a las faldas del cerro, ahí decidimos acampar, estacionamos la camioneta y armamos las carpas.

Ya estaba casi todo listo para descansar  mas o menos un par de horas hasta las 10 de la noche que habíamos quedado en comenzar la caminata hacia el cerro, mi amigo Kike decidió echarse una siesta, y aproveché para conversar y conocer un poco más a Carla, le pregunte a que se dedicaba, bueno me dedico a transmitir un programa por la radio local, es sobre situaciones paranormales, espíritus, y todo eso, se transmite todas las noches a las 12, cuando todos creen que comienzan las penurias de los muertos y sus espíritus, interesante le dije, ahora entiendo por qué estás aquí, quieres indagar mas  sobre esta historia tan antigua, para poder transmitirla por la radio, en realidad no, mi querido amigo, quiero buscar una verdad que el pueblo entero tiene miedo indagar, yo si quiero saberlo, quiero ver con mis propios ojos aquello que es un mito o tal vez una verdad    ¿ y si te pasa algo en el intento? Le pregunte, me miro y despacio muy despacio se acercó hacia mí, su ojos estaban cerca a los míos, nos mirábamos fijamente, su nariz tocaba la mía y su respiración se entrecruzaba con la mía, ni que decir de nuestros labios, estaban tan cerca, dios, no lo podía creer, quería versarla, de pronto sentí una energía que entraba por mis ojos, en un destello, mis ojos se cerraron, y cuando los abrí ella estaba ya más lejos, me miraba y me pregunto, que has sentido, solo le respondí, es la experiencia más inexplicable que he tenido, se rio, pensé que me besarías me dijo, esbocé una sonrisa y me acerque a ella con una frazada, cúbrete, el frio es penetrante, alistare todo para partir ya casi es hora.

Ya los tres despiertos, listos y dispuestos para partir, tomamos nuestras mochilas, y comenzó la caminata cuesta arriba, pasaban las horas y el camino se hacía eterno, cada vez veíamos más lejos el campamento y más lejos la cima, miramos nuestros relojes y ninguno funciono, salvo el de Carla, en ese momento no me fije ni pregunte por que, solo nos dijo son las 12, a lo que respondí, hora de tu programa, si, me dijo, y continuamos por 3 horas más. Ya cansados de estar cuesta arriba y no poder llegar, sumándole el frio y el cansancio, decidimos detenernos por una hora, haciendo fuego y calculando lo que no faltaba, es así que nos quedamos dormidos, y promediando las 5 de la mañana, Kike se despierta y nos avisa a todos que ya había amanecido, que nos habíamos quedado dormidos, miramos el amanecer, y nos dimos cuenta que habíamos perdido mucho tiempo, pero retomamos el camino, horas y horas de caminata , hasta que llegamos a una cueva, creíamos que era la cueva que buscábamos, pero no fue así, al entrar y caminar un poco, vimos un manantial de agua que formaba un pozo de regular tamaño y profundidad, nos acercamos, metimos las manos y el agua estaba tibia, no fría ni caliente, sino, tibia, en ese momento no nos sorprendió, pero Kike, decidió darse un baño, entrando a la poza sin mayor prenda que lo cubriera, así nos unimos tanto Carla como yo, jugamos, reímos, nos sentimos como niños, no había maldad, no nos veíamos con ojos de adultos, sino más bien de niños, después de un par de horas de juego, risa y chapoteos, salimos, nos cambiamos y seguimos nuestro camino. Casi como a las 7 de la noche llegamos a otra cueva, en esa cueva había un árbol dentro,  no estaba marchito, aun florecía, extraño porque no había luz solar, no había agua, y de él pendían unas manzanas rojas, 3 para ser exacto, nos miramos y dijimos, bueno son tres manzanas, somos tres nosotros y no creo que nos haga daño, así que las tomamos y las comimos, cada uno de nosotros sentando en la rama de donde habíamos cogido la manzana, ahí nos quedamos por unos minutos callados, como dubitativos, mirándonos, por mi mente no paso ni un solo pensamiento, todo estaba en blanco, pero algo me impulso a bajar, luego bajo Carla y después Kike, sin mediar palabras continuamos nuestro camino.

Los tres estábamos habidos de curiosidad, subíamos y subíamos rumbo al cerro, a la cima para ser más exactos, en mi mente comenzó a dibujarse la escultural figura de Carla, aquella figura que había visto en el pozo, veía su rostro, su sonrisa, sus senos, su cintura y todo lo demás que la conformaba, tenía una sensación extraña dentro de mí, cuando de pronto, ella volteo, me miro y me dijo, ¿te sucede algo?,  te noto extraño, Kike se detuvo y me pregunto lo mismo, solo atine a decirles que no me pasaba nada, algo avergonzado por los pensamientos que pasaban por mi mente, cuando de pronto llegamos a la cima, era algo plana, amplia y corría un viento muy extraño, caminamos por aquella cima, buscando lo que tanto habíamos ido a encontrar, y hallamos una entrada que daba al interior del cerro, esta entrada era en forma de espiral como dentro de un cráter, descendimos juntos, para mayor precaución decidimos amarrarnos los tres a una solo soga, esto a fin de no perdernos, caminamos y caminamos cuesta abajo, hacia el interior del cerro, cuando de pronto encontramos una cueva, no nos habíamos percatado de la hora, pero dentro ya oscurecía y decidimos prender las linternas y las cámaras para filmar, Kike nos dijo que nos separamos para poder realizar una mejor búsqueda y calcular unos 30 minutos para poder encontrarnos en la entrada de la cueva, a lo que Carla replico y nos dijo, no iré sola, yo voy con Andrés, Kike, tu sigue solo, después nos encontramos los tres, así sucedió, caminamos dentro de la cueva los dos solos, mientras Kike ingresaba por otra entrada, en ese transcurrir, encontramos un esqueleto humano, Carla se asustó y me abrazo, me dijo que tenía miedo, que ya no quería continuar, no te preocupes, no nos pasara nada, tranquila, sigamos adelante, no tengo  idea de cuánto tiempo transcurrió, pero nos habíamos cansado y solo habíamos encontrado aquel esqueleto, nos detuvimos a descansar y planear el regreso, como mi reloj no funcionaba, le pregunte a ella si su reloj funcionaba, me dijo si, son las 7 de la noche, no lo pude creer, habían transcurrido muchas horas y no nos habíamos dado cuenta, decidimos regresar a la entrada de la cueva, pero, ese camino se hizo eterno, no podíamos hallar la entrada, cansado decidimos detenernos para descansar, hicimos una fogata, ella se acercó y me pregunto si la podría abrazar, tengo frio, abrázame, claro, acércate, y los dos sentados y abrazados, yo detrás de ella, conversábamos de muchas cosas, cuando de pronto se volteó y me miro, nos besamos intensamente, caricias y besos intensos nos invadieron, mi cuerpo lo sentía demasiado caliente, mis hormonas alborotadas, hasta que ambos quedamos sin ropa, hicimos el amor de la manera más intensa,  apasionada, me sentía en la gloria, no sé cuántas veces lo hicimos, pero al final, nos quedamos dormidos.

Unos pocos rayos del sol ingresaban a la cueva, desperté desnudos, a mi lado Carla también estaba desnuda, la desperté y le dije que era mejor regresar, nos vestimos, y comenzamos a buscar la entrada de la cueva, la cual no estaba muy lejos, buscamos a Kike y no lo encontrábamos, caminamos hacia otra cueva a buscarlo, pero Carla estaba aún cansada, me dijo que me esperaría en la entrada, que yo busque a Kike, y eso fue lo que hice, camine y camine hasta que lo encontré, él estaba al pie de una fogata ya extinta, desnudo y dormitado, lo desperté, me miro y me dijo, no me creerás lo que ha sucedido, sé que a ti te gustaba Carla, pero perdóname hermano, no pudimos resistirnos, lo mire extrañado, le pregunte de que me hablaba, y me conto lo mismo que me había sucedido a mí, él también había hecho el amor con Carla, pero, ¿Cómo era eso posible?, Carla no podía dividirse en dos, no pudo estar con él y conmigo a la vez, ¿o tal vez si?, lo mire y le conté lo que me había pasado, él no me creyó y me pregunto dónde estaba ella, le dije que la había dejado en la entrada de las cuevas, que estaba esperándonos, él se vistió, y salimos presurosos, llenos de dudas e incertidumbres camino a la entrada de la cueva, allí estaba ella, sentada, esperándonos, el primero en hablar fue Kike, le pregunto porque lo había dejado solo, si se acordaba todo lo que había sucedido, ella lo miro y sonrió, de que estas hablando Kike, yo pase la noche con Andrés, tú fuiste quien se perdió, no puede ser replico, pero si los dos pasamos la noche juntos, hicimos el amor, lamento decepcionarte Kike, le dijo ella, pero con quien hice el amor fue con Andrés, no contigo, él nos miró, y siguió caminando molesto y dubitativo, así por más de una hora caminamos internándonos a otra cueva, en ella había un cofre de metal antiguo, a su lado varios restos óseos de seres humanos, nos asustamos los tres, pero producto del impase sucedido antes, no dijimos nada, Carla me miro y me abrazo, tengo miedo Andrés, mejor regresemos, ¡No!, exclamó Kike, no regresaremos, si tu deseas márchate, tranquilo Kike, no seas agresivo le respondí, mejor veamos que hay dentro del cofre, Carla detenme los equipos y filma, nosotros veremos que hay dentro,  Kike y yo nos acercamos abrimos el cofre, de pronto Kike exclamo ¡Mira, es ese símbolo de nuevo!, mire y si, era el símbolo V en la parte interna superior del cofre, creo que a ambos nos recorrió ese escalofrío tenebroso, ese miedo que solo se puede sentir cuando uno presiente que algo malo sucederá. Dentro del cofre habían objetos antiguos de oro puro, vasijas, vasos, llaves, relojes, cadenas, tres anillos y muchas monedas de oro acuñadas con el mismo símbolo V pero al revés, vaciamos todo al suelo, y encontramos un papiro antiguo, en el habían palabras escritas en latín: “legato invenit thesaurum invenerunt qui perpetuam animae separatae per gloriam et miseriam cutem habere thesaurum.” (.), no sabíamos que quería decir, ni Kike ni yo hablamos latín, cogimos el papiro para llevarlo con lo demás que habíamos encontrado, dejando el cofre en el lugar. Cuando ya salíamos Carla decide volver a entrar, quisimos detenerla, pero ella como de un salto llego al cofre, y nos llamó, vengan, miren, nos acercamos y en la parte interna del cofre, había otra inscripción en latín “Cuti estis me animum”, no sé muy bien el latín, pero creo que ahí dice “tú eres la piel, yo soy tu alma”, o algo parecido nos dijo Carla, espera, ¿entiendes el latín?, le pregunte, no muy bien, pero si se algo, pues mira, le dijo Kike, mostrándole el papiro, lo leyó y dijo, creo que quiere decir “Aquel que encuentre este tesoro encontrara también un legado eterno de gloria y desdicha, la piel y el alma se separan al ser poseedor de este tesoro”, los tres nos miramos y el miedo invadió nuestro cuerpo, ¿Qué hacemos?, les pregunte, la verdad que esto no me gusta, y de pronto se encendió una luz, era una mujer con una antorcha, era muy parecida a Carla, se acercó a Kike y le dijo, tu vienes conmigo, no puedes escapar de tu destino, Kike corrió hacia la entrada de esa cueva, Carla y yo nos quedamos petrificados, salimos corriendo detrás de él, a medida que corríamos, varias luces se encendía a nuestro lado, lo curioso fue que llegamos los tres a una pared de rocas, no había salida, volteamos a mirar y habían muchas mujeres con antorchas en mano, todas ellas se parecían a Carla, murmuraban palabras que no entendíamos, “anima et corpus” repetían, que dicen, le pregunte a Carla, me parece que dicen alma y cuerpo,  tengo miedo, no quiero morir, nadie morirá hoy le dije, Kike en tanto, estaba pasmado, una de esas mujeres estaba sin ropa, y le repetía, “no puedes escapar, anima et corpus, no puedes escapar, anima et corpus”, mientras todo eso sucedía, la cámara de Carla seguía grabando todo, no sabíamos que hacer, hasta que Carla, se acercó a ellas y les dijo que se fueran que nos dejaran en paz, mientras ella se acercaba, las mujeres retrocedían y repetían ,“ anima et corpus”, Carla logro tocar a una de ellas, y al momento de hacerlo, desapareció, recordé entonces los relatos y le dije, tócalas a todas, ellas no pueden resistir a las mujeres, comenzó a tocar a todas e iban desapareciendo, cuando solo faltaba una, está la toco a ella, y Carla cayó al suelo, mientras desaparecía la mujer con el fuego en la mano, Kike y yo corrimos a socorrer a Carla, la levantamos y entre los dos la ayudamos a salir, caminos y encontramos una salida, aquella pared de piedra había desaparecido, llegamos al lugar donde habíamos dejado las cosas, Carla ya se sentía mejor, le preguntamos si estaba bien, nos dijo que si, nos repusimos los tres y decidimos volver, en el trayecto de regreso, mientras bajamos el cerro, no descansamos, llegamos a la camioneta y volvimos al pueblo.

Anonadados por lo sucedido, quisimos ver si estaba grabado todo lo que había en el video, fuimos a la radio de Carla, pusimos el video, y salió casi todo, lo único que no se pudo ver, es la imagen de las mujeres, solo se podía divisar el fuego de las antorchas como suspendidas en el aire, y una imagen borrosa que tocaba a Carla, haciéndola caer al suelo, lo más curioso, fue, que se había grabado la noche de pasión que tuvimos Carla y yo, quedando perplejo Kike, dándose cuenta, que él había hecho el amor, con una de las mujeres que se nos habían presentado, decidimos no contar nada de lo acontecido, Kike tomo su rumbo, yo decidí quedarme con Carla, entablamos una relación, y una noche, mientras nos bañábamos juntos, note en su espalda, que tenía impregnado el símbolo V al revés, le pregunte como si lo tenía, me dijo que no sabía, me percate que era como una quemadura, llegamos a la conclusión que aquella mujer, cuando la toco, le dejo ese símbolo, pero no nos explicábamos porque, salimos de la ducha, y en la cama de nuestro cuarto, ella me enseño algo que me dejo atónito, era un anillo, el mismo que habíamos visto en aquella cueva y con el mismo símbolo que ella tenía en su espalda, no lo podía creer, le dije que teníamos que tirar eso, pensé que sería una maldición, pero ella me dijo, que mejor lo dejemos guardado, así lo hicimos, lo enterramos en el patio de nuestra casa, en un cofre pequeño, a miles de metros bajo tierra.

Pasaron los años, hasta que un día recibí una llamada, era la hermana de Kike, pera contarme que él había fallecido, que me avisaba para que viaje a su funeral, converse con Carla, pero ella no podía viajar mucho, estaba embarazada de nuestro primer hijo, pero aun así decidimos viajar, estuvimos en el funeral y nos quedamos dos meses más en la ciudad donde Kike había nacido y había muerto, esto por precaución a su estado de embarazo. Llego el día esperado, ella estaba a punto de dar a luz, yo alistaba todo para regresar a casa después de que diera a luz, nuestro primer hijo fue un varón, le pusimos por nombre Daniel, la felicidad embargaba tanto a Carla como a mí, ya después de unos días de reposo, decidimos regresar al puerto donde habíamos decidido establecernos, pasamos dos meses hermosos viendo crecer a nuestro primogénito, todo era alegría, ella y yo vivíamos un idilio de amor, era la mujer que tanto soñé, me dio lo que más quería, mi primer hijo. Daniel tenía dos meses y medio, cuando lo invadió una enfermedad extraña, varios médicos intentaron salvarlo, pero nada se pudo hacer, el falleció, ambos quedamos destrozados, no entendía nada de lo que había sucedido, le echaba la culpa al viaje a ese cerro, al anillo que Carla trajo consigo, la ira me invadía, no sabía qué hacer, mientras ella estaba desmoralizada, lloraba y lloraba, no paraba de llorar, así pasaron varios meses, ambos destrozados por lo acontecido, hasta que un día, decidimos conversar para poder  retomar nuestras vidas, le dije que lo mejor que podíamos hacer era regresar ese anillo a su lugar de origen, a todo esto, unos días antes de nuestra conversación, Diana, la hermana de Kike, nos había enviado una encomienda conteniendo una carta de Kike para mí, dos anillos y una moneda, lo cual no me hizo mucha gracia, en la carta decía Kike, que veía llegar su muerte, las mujeres que vio, lo perseguían todos los días, hasta que ellas lograron llevárselo, y que por favor regresáramos esos objetos a su lugar de origen, fue una de las razones, por las cuales, le pedí a Carla, devolver todo lo que habíamos cogido de aquel lugar, que esas cosas estaban malditas, ella me miro, y me dijo, no son las cosas mi amor, tengo que confesarte algo, que por temor nunca te dije, mi apellido es Fernández, mis antepasados, son aquellos que ustedes tanto buscaron, pero me lo cambie a Robles, porque todas las familias descendientes eran marginadas, tan solo por llevar ese apellido, y si tanto quise ir al cerro, era para saber si era verdad lo que se comentaba de mi familia, ahora lo sé, es verdad, lo siento mi amor,  yo solo pude abrazarla y besarla, le prometí que nada de lo que pasara en adelante, cambiaría mi amor por ella, y que juntos venceríamos cualquier obstáculo o maldición.

Han pasado muchos años, tenemos 3 hijos más, una de ellas mujer, y somos felices, aquella maldición nunca más nos tocó, pero, si puedo decir,  que económicamente nos fue muy bien, tenemos mucho dinero, pero aun llevamos dentro el recuerdo de nuestro hijo fallecido, jamás volvimos a aquel cerro, y los objetos los tenemos todos en el mismo cofre donde se enterró el primer anillo.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA CIEGA, EL ROMÁNTICO Y SUS TEOREMAS.


Sentado frente al mar, debatía en mi mente, como poder enamorar a la mujer mas bella que jamás había conocido, ella, representaba todo lo que buscaba en una mujer, era imperfecta y perfecta a la vez, tenia miles de defectos y miles de virtudes a la vez, físicamente atractiva,  sencilla, tranquila, y muchas cosas mas que algunos hombres buscamos en una mujer, pero tenia el peor de los defectos que una mujer podía tener, vivía enamorada de su anterior pareja, un hombre que la trataba mal, la descuidaba y en fin tantas otras cosas que ella me contaba, esas cosas que daban vueltas en mi cabeza, y me preguntaba como podía ser, ese individuo, tan tonto, tan ciego, como para no darse cuenta lo que tenia delante de él, recordaba también, las veces que salí con ella, cuando juntos caminábamos, conversábamos, cuando le decía como era yo, y lo ferias que me haría encontrar una mujer buena.

La primera vez que salimos, fui a buscarla para conversar, caminamos mucho, llevaba en mi bolsillo un chocolate, el que había comprado para ella, no sabia si haría bien en entregárselo, no quería que lo tome a mal, pero ahí estuvo el chocolate, por mas de 3 horas en mi bolsillo, aguardando el momento para ser regalado, todo esto mientras conversábamos de una y mil cosas, cosas de la vida, del amor, de nuestras vidas, de nuestros gustos, recuerdo mirarla a los ojos y ver que en su interior había tanto amor para dar, tantas cosas bonitas por descubrir, su sonrisa, ni que decir de esa sonrisa que me cautivo, no si se estaba estúpidamente enamorado o idiotizado, pero sé que cada minuto a su lado eran los mejores de mi vida, recuerdo que pasamos por un parque, donde habían unos rosales, a mi mente se vino la idea de robarme uno y regalárselo, pero como siempre el miedo a que se incomodara se adueño de mi, decidí dejar esa idea ahí, en mi mente, lo mas curioso fue que me pregunto, ¿en que piensas?, y sonriendo le dije, en que me gustaría tener una persona especial a quien poder regalarle una rosa, que lindo detalle, a mi me gustaría una persona así, detallista, la mire, y solo le pude decir, bueno,  a veces nos enamoramos de las personas equivocadas y no nos damos cuenta de quien tenemos al frente, si pues tienes toda la razón, como no existieran mas chicos como tu, ¿irónico no?, seguimos caminando y conversando, hasta que ella me dijo, bueno ya hemos caminado mucho, ya me tengo que ir, te acompaño, no, no te preocupes me dijo ella, yo me puedo ir sola, pero como te vas a ir sola, yo te voy a dejar, no me cuesta nada vamos, le dije yo, muy amablemente, y así termino ese día.

Casi todos los días la llamaba, le enviaba mensajes, algunas veces me contestaba otras pocas respondía mis mensajes, pero yo terco insistía, quería que sepa que existo, que estaba ahí para ella, que era yo y no el, pero bueno, dicen que no hay mas ciega que la que no quiere  ver, cosas raras de la vida ¿no?, siempre estaba pendiente de ella, de su salud, de sus penas, de su día a día, si estaba mal, trataba de hacerla sonreír, esa parte era mi especialidad creo, hablaba cada tontería, de la cual ella se reía, pero no me importaba, con tal que este feliz, a veces recurría a contarle algún chiste, las cosa que uno hace por una persona, siempre me conectaba en línea, vía Facebook, esperando que ella este conectada y me hable, pero casi nunca lo hacia, imagino que habían personas mas importantes que yo para ella, quien sabe, yo no lo se, le escribía cosas, obviamente nunca le dije que eran para ella, pero creo que, como toda mujer, inteligente como lo son, supuse que se daría cuenta, no se si alguna vez lo hizo, o si por lo menos leyó lo que escribía, siempre ponía algo en mis redes sociales, soy mucho de escribir, y creo que así quería llamar su atención, la invitaba a salir constantemente, pero creo que yo era como Cuba para Estados Unidos, es decir, estaba marginado, olvidado y aislado.

Muchas veces me ponía a pensar, todas las cosas bonitas que podríamos vivir juntos, recuerdo que hablamos de los celos, del amor, de las infidelidades, y las conclusiones a las que llegábamos, esos teoremas locos del amor, las excusas que poníamos para los comportamientos raros de los enamorados, de tantas cosas que hablábamos , de tantas cosas que yo hacia por ella, de tanto que yo quería para ella, porque cuando uno quiere a una persona siempre quiere su bienestar, siempre quiere que estén feliz y nunca triste, pero, como en este caso, siempre volvíamos al mismo tema, ella diciéndome, no se porque aun lo quiero, si el ya no me quiere, si él ya me hizo daño, no se como olvidarlo, no se como sacarlo de mi mente, no se si alguna vez encontrare algún chico bueno, que me quiera, que me haga feliz, que sea romántico, detallista, pegajoso, cariñoso, que se preocupe por mi, que me llame, que me valla a ver, que este siempre a mi lado, mis ojos la miraban atentamente y querían decirle tantas cosas, pero mis labios estaban sellados, solo mi mirada habla, le decía todo lo que sentía, con solo mirarla, obviamente que ella nunca se dio cuenta, de pronto le pregunte, ¿ si existiera esa chico y estuviera mas cerca de lo que imaginas?, ¿qué harías?, no lo se, me dijo ella, la verdad ahorita no estoy preparada para una relación, solo quiero olvidar, pero si espero que algún día llegue esa persona especial, o de repente mi anterior pareja cambie y se vuelva a enamorar de mi, valla que estúpida dije yo dentro de mi, como puede decir eso, si ese desgraciado no la hizo feliz, ella quiere que cambie y que la haga feliz, que cólera y rabia sentía dentro de mi, yo queriendo hacer tanto por ella y ella siendo masoquista, pero la vida es así, así de ingrata, decía en mis pensamientos, ¿que mas puedo hacer?, no sabia si darme por vencido o simplemente seguir luchando. Después de varias horas de conversar del tema, recuerdo que nos fuimos de aquel lugar, mientras ella le enviaba mensajes a él, ¿que le decía?, no tengo la mas mínima idea, sé que el la llamaba mientras salíamos, y ella le decía que estaba con una amiga o simplemente se iba lejos para contestar el teléfono, todo lo que uno soporta por amor, es increíble a veces, pero así sucede en la vida real, lo mas difícil, era cuando regresaba, después de hablar con el, tener que sonreírle, y hacer como si no incomodara o molestara, pero bueno, quien es uno para meterse entre esos dos caminos.

Después decidí alejarme, ya no mas llamadas, no mas mensajes, no mas nada de nada, si ella quería, aquí estaría, pero yo ya no la buscaría, la amistad estaba, pero no haría nada mas por ella, por su amor, muchas cosas tenia en la mente, muchos detalles hacia ella, flores, chocolates, salidas, cartas, poemas, versos, dejar de hacer  cosas por estar con ella, y tantas cosas mas que yo creía que valían la pena por ella,  pero como todos sabemos, todo tiene su final, nada dura para siempre, me canse de luchar una guerra solo, de ser el detallista y ella la ciega, de armar teoremas de amor y desamor y aun así no curar su ceguera, entendí que no era para ella, que a todas las mujeres les gusta el masoquismo, mientras mas les hacen daño, ellas son mas felices, lo se, porque yo también, en algún momento fui descuidado, me equivoque y descuide a quien quise, pero así es la vida, de las caídas se aprende, ahora, simplemente me encargo de esconder mis sentimientos, sigo siendo el mismo loco, el que sale a caminar por las calles, sin pensar en nada y en todo a la vez, tratando de entender los misterios del amor, pero aun mas allá, el misterio de ellas, no se si estoy  desactualizado en el amor, o tal vez ellas, ya no buscan un hombre romántico, detallista y preocupado, una frase típica, de las mujeres de hoy es, “Dame mi espacio”, ¿espacio?, si cuando dos personas se unen, son una sola, si se supone que dos se hicieron para compartir, todo aquello que sea posible compartir juntos, tan bonito que es estar todos los días al lado de la persona que quieres, obviamente, innovando, haciendo cada día diferente, para no caer en la monotonía, pero bueno, la modernidad es así, y yo, me declaro hoy, un romántico empedernido, no de eso que ven películas de amor, no de esos  que lloran con las novelas, no de esos que quieren a muchas y ninguna a la vez, simplemente aquel que un detalle lo trata de hacer mágico, para la dueña de la chispa mágica de su vida.

jueves, 29 de noviembre de 2012

ANUNCIANTES DEL MÁS ALLÁ.


Corría el mes de Noviembre del año noventa y siete, cada noche era igual que las demás, un poco frías y a veces calurosas, nada era diferente hasta las doce de la noche, donde sucedió algo que jamás olvidare. Aquella noche no había dormido por estar pensando en que haría para poder confesarme al día siguiente a aquella chica que tanto me gustaba, pues bien, mientras pensaba en eso, me asome por la venta de mi casa que quedaba en un segundo piso, de aquel puerto del Perú, había lo mismo de siempre, calles vacías, luz iluminando las pistas y casas cerradas por la hora; hasta ahí todo era normal, yo seguía asomado mirando, pensando, tratando de imaginar como seria aquel momento que tanto había esperado. De pronto, vi una luz brillante que se acercaba hacia mi casa, pensé que era un carro, pero no había sido de él, me sorprendió un poco, luego pensé que de repente había sido alguna linterna apuntando cerca de mi casa, por seguridad me asome a las escaleras y vi una luz por debajo de la puerta, baje un poco mas y esta luz entro, pasando por mi cuerpo, sintiendo un frío escalofriante, logrando que los bellos de mi piel se ericen, quede por unos segundos algo impactado, inmóvil, luego gire y subí hacia mi sala, donde me senté a seguir pensando en como haría para poder confesarme a la mujer que me gustaba.

Estaba sentado en mi mueble, de pronto, hable en voz alta, me hice una pregunta: ¿Qué le gustaría escuchar a una mujer?, y una voz me dijo: Dile que te gusta, que es las mujer mas bonita….volteo a mirar y no había nadie, pensé que había sido mi imaginación, pero me entro la curiosidad por que esa voz fue tan suave, cálida, casi melodiosa, tierna y algo encantadora, pero decidí ignorar aquel hecho y seguí en mi disyuntiva, volviendo a mi cuestionamiento sobre los sentimientos de ambos, cuando de pronto siento algo helado sobre mi hombro, y de inmediato me dijo, a nosotras nos gusta que los hombres sean amables, caballeros, cariñosos,  y que nos hagan sentir especial, ella te quiere, le gustas, yo la visite hoy y sabe que  tu le dirás lo que sientes, no te preocupes mucho, solo se tu mismo, en aquel momento quede helado, había una luz en mi espalda, como describirla, era una luz blanca intensa en el centro y mas clara a los lados  y se difuminaba mientras se encendía mas, no tenia cuerpo, solo había un rostro juvenil promediando los 16 años, justo la edad que tenia en ese momento, la mire y le dije, ¿quien eres?, ¿que haces aquí?, de pronto sonrió y dijo: yo viví aquí, esta era mi casa antes que tu y otras personas llegaran, mis padres también vivieron aquí, pero ellos llegaron a la luz, yo no pude y no puedo hacerlo, somos varios que estamos aquí, al frente y por todos lados, siempre te veo, se lo que haces, y sé que te gusta esa niña de pelo negro y ojos rasgados, esa niña de la que tienes una foto en tu velador de noche, es muy linda, pero debes decirle pronto que te gusta, debes aprovechar el tiempo, no te puedo decir por que, pero dile que te gusta, sé que a ella también le gustas, ya la he visitado, he conversado de ti con ella, pero, ten cuidado con su padre, es muy celoso. Ante lo que oí, no pude hacer ni decir nada, la mire y le dije, ¿siempre has estado aquí?, ¡Si!, ¡por supuesto!, te conozco desde hace 5 años, ¿no te acuerdas de mi? , pues la verdad no me acuerdo, ¿pero como?, ¿no me recuerdas?, si varias veces hemos conversado en tus sueños, soy aquella persona con la que soñabas y que siempre te decía que debías hacer cuando algo te salía mal, pues la verdad te diré que… y un escalofrío recorrió mi cuerpo ante un recuerdo de aquellos sueños, pues si, ahora me acuerdo, pero entonces, tu estas muerta, entonces si existe vida después de la muerte, pero ¿por qué solo te veo a ti?,  mira a tu alrededor, abre bien tus ojos, te presentare a todos quienes vivimos aquí, abrí los ojos, gire mi cabeza y se fueron encendiendo unas luces parecidas a la forma que ella tenia, algunas eran blancas claras y otras medias amarillentas y algunas de color rojo como el fuego, lo que vi no lo puedo explicar bien, pero eran varios rostros, de diferentes edades y sexos, que se aparecían como si se fuera encendiendo uno por uno, y todos me miraban fijamente, debo haber visto unas 15 personas, si así se les puede llamar, cuando termine de mirar volteé a mirarla a ella y su luz se desvanecía, me dijo, me debo ir, di lo que sientes, no tengas miedo adiós.

Al amanecer, promediando las nueve de la mañana desperté, estaba recostado en el mueble de mi sala, abrí los ojos asustado, mire a todos lados, todo estaba igual, fui a mi cuarto y comencé a recordar todo lo que había pasado, llegando a la conclusión que había sido un sueño, pasaron las horas, me fui al colegio por la tarde, allí me encontré con Carla Sofía  recordé todo lo que había soñado supuestamente y le dije que quería hablar con ella, y me dijo que no había problema que lo hagamos al final de clases, a sí sucedió, terminaron las clases en el colegio y salimos, conversamos, le dije lo que sentía, tome los consejos que el supuesto sueño me había dado, y Carla Sofía me dijo que si, que también sentía algo por mi y que aceptaba ser mi enamorada, ante esto, nos fuimos a pasear y caminar por ahí, agarrados de la mano.

Por la noche ya en casa, miraba televisión, hasta promediar la media noche y algo mas, cuando de pronto escuche un ruido en la sala, fui a ver que pasaba, algo temeroso por que había recordado lo que supuestamente soñé, me acerque y volví a ver la luz que había soñado supuestamente, y me dijo; Hola ¿como estas?, ¿como te fue hoy?, ¿te aceptó?, yo sé que si, ella esta feliz, y no, no es un sueño y ayer tampoco lo fue, siéntate, lo que te diré es importante, me acerque perplejo por lo que veía y me senté cerca de aquella luz brillante, de pronto me dijo, sé que estas confundido, pero no te preocupes es la ultima vez que me veras, solo quiero decirte que no desperdicies el tiempo, este es muy corto para algunas personas, y para otras se nos arrebata como a mi, yo viví aquí, pero ahora tengo que partir, ya no me permiten comunicarme mas contigo, pero ten cuidado, hay otros aquí que quieren comunicarse contigo, ten cuidado no te dejes engañar, no todos son buenos, algunos vienen por tu alma, y otros a cuidarte, aquí hay algo malo, no soy yo quien te dirá que es, yo ya cumplí mi misión aquí contigo, ahora en este poco tiempo que tendrás de dicha y felicidad, tienes que vivirlo al máximo, adiós, de pronto la luz se fue desvaneciendo, le quería preguntar que me había querido decir con todo eso, pero no me dio tiempo, regrese a mi cuarto algo impresionado, estando seguro de lo que había pasado en ese momento y también de lo que había pasado el día anterior, pero por miedo no lo comente con nadie, así paso un años y no volví a ver esa luz, pero en ese años fui feliz al máximo con la persona que estaba a mi lado como enamorada, era una mujer maravillosa, hasta que trágicamente tubo que partir, en un accidente falleció y me dejo solo, triste, y recordé lo que aquel espectro me había dicho, que aproveche el tiempo que era corto, y relacione esas palabras con la partida inesperada de mi amada.

Pasaron dos años desde que partió mi amada, Salí de aquel puerto donde estudie y viví toda mi primaria y secundaria, mudándome a la gran capital peruana, donde bien se describe como el monstruo de grandes garras que te absorbe y te transforma en uno más de sus incontables soldados, es ahí donde llegue, a un cuarto alquilado, conociendo a un hombre no muy viejo llamado José Jonathan, quien se presentó como un constructor albañil de 38 años esposo y padre de 3 hijos, a quienes conocí el mismo día que llegue y con quienes establecí una gran amistad, José Jonathan me contaba que existía en la vieja lima, muchas historias de apariciones, y que la casa que habitamos, tenía varias almitas de inquilinos, por supuesto no deje de creer, por la experiencia que ya había tenido algunos años atrás. Es así que un día después de 4 años de vivir en la gran capital peruana, exactamente a las dos de la madrugada, desperté y fui a tomar un vaso de agua, viendo una luz en la pequeña cocina que tenía aquel cuarto donde vivía, me acerque y volví a ver aquella luz blanca con un rostro juvenil que había visto hace unos años atrás, me dijo, hola, pasó bastante tiempo desde la última vez que conversamos, hoy vengo a advertirte que debes salvar a alguien en este lugar donde vives, su vida depende de ti, tu eres el elegido para poder salvar a esta niña inocente, inmediatamente quede perplejo sin saber qué hacer,  no sé de qué me hablas, a que niña te refieres, que peligro corre, ¿porqué yo?, ¿porqué aquí?, no entiendo, ¿eres un sueño?, me miró fijamente mientras su luz destellaba y brillaba intensamente; Tú tienes un amigo aquí, este tiene 3 hijos, una de ellas es mujer, la menor de los 3 hermanitos, está siendo constantemente atormentada por dos espíritus malos, estos le quieren robar su vida, si no haces algo, ella morirá; pero ¿qué puedo hacer yo?, le pregunte asombrado, pues es simple, solo regálale una rama de oliva y dile que la ponga en debajo de su cama todas las noches hasta que cumpla 15 años, de inmediato la luz desapareció, regrese a dormir soñando con todo lo que me había dicho, con todo lo que había sucedido.

Desperté muy temprano, ansioso por conversar con mi amigo José Jonathan y advertirle lo que me habían contado, y lo peor de todo, era el miedo que sentía de imaginar, que él  no me hiciera caso o que me crea un loco, igual decidí tomar acción y arriesgarme, fui a su casa, converse con él y le conté lo que había pasado, recuerdo que decía: mira si dios quiere que ella parta, así debe ser amigo mío, ni tu, ni yo, debemos interponernos en la voluntad del todo poderoso, ante esto quede perplejo por tan fuerte señal de resignación, de pronto salió la niña; papi, ¿aún no te has ido a trabajar?, y ¿quién es tu amigo?, la miró, la abrazo  y le dijo es un amigo del norte, hola señor buenos días mi nombre es Wendy, como la novia de Peter Pan, mucho gusto le dije mirándola a los ojos y pudiendo notar unas ojeras que no eran comunes en una niña, le pregunte su edad me dijo 14, y que en dos meses cumpliría 15, agrego su padre , pues mi estimado estas cordialmente invitado al quinceañero de mi preciada princesa, solo sonreí y me marche, despidiéndome cordialmente.

Al regresar del trabajo, solo pensaba en que podía hacer para ayudar a esa niña, que si no hacía algo pronto moriría en solo dos meses, es así que decidí  irlos a visitar de noche, al llegar  y tocar la puerta, Wendy me abrió la puerta, y me dijo mis papas no están, mis hermanos tampoco, salieron a comprar pollo a la brasa, ¿puedo entrar?, le dije, claro señor entre usted, tome asiento, puede esperar a mi papito aquí, cuénteme de usted como conoció a mi papa, pues la verdad me gustaría saber más de ti Wendy, quisiera saber si has tenido problemas aquí en la casa, si has tenido pesadillas y por qué esas ojeras, de pronto se paró y me dijo en tono un poco fuerte, señor de eso no puedo hablar, ellos me prohibieron hacerlo, no quiero que crean que estoy loca, pero no creeré eso le dije, solo dime, cuéntame, yo si te creo, sé que hay algo que te está atormentando, y quiero ayudarte;  bueno, son dos personas si le podríamos llamar así, una es mujer y el otro es hombre, dicen que son mis verdaderos padres, siempre están aquí en la casa desde las nueve de la noche hasta las cuatro de la mañana, me cuentan de sus vidas, de cómo según ellos me concibieron, y de lo mucho que me amaron y que el día de mi cumpleaños ellos me llevaran consigo, por que así ya lo decidieron, por más que les he suplicado que no quiero ir, que me dejen aquí, que yo ya tengo padres, no quieren, todos los días llegan y no me dejan dormir, y me han dicho que si le digo algo a mis padres, ellos los mataran, solo a usted le he contado esto que me pasa, no sé qué hacer, tengo miedo, quiero mucho a mis padres, y no quiero que les pase nada. Sabía que algo pasaba, pero tenía miedo  hacer algo que llegue a lastimar a la niña, no sabía a quién recurrir, espere a José Jonathan por una media hora más o menos, pero no llegaba, me despedí de la niña, salí corriendo hacia la iglesia más cercana, ahí toque la puerta más de mil veces, hasta que salió un hombre de barba pronunciada, blanca y ya de avanzada edad, me miro y me dijo: si hijo mío, que deseas, que se te ofrece a estas horas de la noche; pues mire padre tengo un problema y quiero que me ayude, y le conté todo lo que estaba pasando, el me miro y me dijo, no juegues a ser dios, si ella debe partir, partirá, no intervengas, lo mire y no podía creer lo que oía, así que volví a mi casa sobre mis pasos, pensando, meditando y al llegar, decidí tocar la puerta de la casa de José Jonathan, no había transcurrido más de una hora desde que salí, me abrió la puerta el, me dijo hola amigo que se te ofrece, ¿en qué te puedo ayudar?, y le dije que quería que me haga un favor, le comente que yo era de una familia supersticiosa, y que me gustaría colocar una herradura en el vecindario , y si él estaba de acuerdo, me miro extrañado, me dijo claro, no entiendo por qué me lo preguntas pero si, hazlo, le comente que vendría por la mañana a su casa para que la unte con un poco de agua, en realidad era excusa para poder entrar, me dijo que no había ninguna problema.

Dieron ya las siete de la mañana y luego de un aseo personal y un buen desayuno, pase por casa de José Jonathan, toque la puerta y nadie me abrió, mire por la ventana y estaba vacía, me recosté en la ventana un rato a pensar cómo hacer para poder entrar a la casa y colocar la rama de oliva, cuando de pronto sin darme cuenta se abrió la ventana que daba a la sala, miré a todos lados y logre entrar, me escabullí hacia el cuarto de Wendy, y pude colocar la rama de oliva, lo cual hice por varios días hasta que ella cumplió quince años. Justo el mismo día de sus quince años, todos celebrábamos, especialmente yo, porque sabía que la había salvado, nos amanecimos tomando y cantando, mientras Wendy ya dormía placenteramente después de aquella celebración, nos dieron las nueve de la mañana y solo quedábamos José Jonathan y yo, mire a todos lados y ya entraba la luz del sol, es ahí cuando decido retirarme, despidiéndome de mi amigo, me agradeció haber asistido, me fui, y llegue cansado a casa, directo a descansar después de tanta ingesta de alcohol.

No recuerdo que hora era, asumo que serían las cinco de la tarde, unos golpes fuertes y desesperados tocaron mi puerta e irrumpieron mi sueño,  salí de mi cama, presuroso abrí la puerta, y vi a José Jonathan, el hombre lloraba a cantaros, me abrazo y me dijo, amigo, mi hija, ayúdame, no respira no sé qué hacer, salimos corriendo los dos, llamaba desde mi celular a emergencias, pero como siempre sucede aquí en Perú, llegan cuando ya no hay más que hacer, y de verdad, nada pudimos hacer, Wendy,  falleció ese día, fue algo horrible, no solo para mi amigo, si no para mi también, pensé que había logrado salvarla, me pregunte desde ese día, que había pasado, en que falle, lo peor de todo que pasaron varios meses y no sabía a quién preguntarle que hice mal, si había cumplido  con lo que me dijo aquella aparición. Cada escena de todo lo acontecido, la pena que causa la muerte de una persona a la que le puedes llegar a tener tanto aprecio y cariño, es indescriptible, durante casi cinco meses, tanto José como yo, nos reuníamos todas las noches a tomar unas cervezas, fumar y recordar todo lo sucedido, para mí era como haber perdido una hija. Hasta que una noche, regresando de habernos tomado unas cervezas con José y de haber fumado no sé cuántos cigarros, estaba en mi cama, sentado mirando hacia la calle, vi una luz resplandeciente que entro por la ventana, se posó a mi lado, la pude reconocer, le pregunte que había pasado, por que la niña había muerto si yo había hecho lo que ella me dijo, me miro y solo respondió, hay cosas que ni siquiera los que estamos aquí,  mas allá de tu comprensión, podemos hacer para revertir el mal, luchaste contra unas fuerzas muy poderosas, lo siento, ellos pudieron más que nosotros, su energía marchito las ramas de oliva que pusiste, y nunca pudieron ser efectivas, solo vine a decirte que no tienes la culpa de lo que sucedió, que tu vida sigue hacia delante, levanta tu cabeza y vive tu propia historia, vendrán retos peores o mejores más adelante, adiós, amigo mío, cuídate, espero no nos volvamos a ver, y así como apareció, se fue, sin dejarme preguntarle tantas cosas que tenía en mente.

Pasaron un par de años y ya me había mudado de aquella casa donde solo tuve recuerdos penosos, me fui a vivir a otro distrito de lima, distrito populoso, algo agitado y muy contaminado, pero, muy cerca de mi trabajo, es una casa cómoda, pequeña, con lo necesario para un soltero empedernido como yo, donde paso mis mejores noches y mis más tranquilos días, el clima es algo templado, que más puedo pedir aquí en Lima la grande. Una noche mientras fumaba un habano en la ventana, mirando las calles que cruzan las cuatro esquinas donde vivo, vi acercarse hacia mi una persona, me sorprendí por que vino directamente a mi ventana, como buen  peruano lo primero que pensé, fue que era un choro, jerga típica peruana que describe al ladrón de poca monta de nuestra idiosincrasia, pero de inmediato mire bien y vi como una luz, si otra vez esa luz, fue lo mismo que yo pensé, pues ahí estaba de nuevo, ahora con que mala noticia me vendría, que me depararía ahora esta luz, bueno, paso las paredes de mi casa y se puso frente a mi, me miro y me dijo, sé que de repente no te da gusto verme, quizá estés pensando que solo vengo por malas noticias, pues tengo muy a mi pesar que confirmar tus sospechas, hoy tengo un anuncio para ti, de inmediato me puse a pensar, a quien mataría esta alma maldita esta vez, cual de todas las personas que conozco tendría la mala suerte de ser anunciada, pasaron miles de nombres por mi cabeza, miles de rostros por mi mente se dibujaron, solo atine a sentarme y decirle, dime lo que tengas que decir y por favor vete, me miro, sonrió y me dijo, has envejecido desde la ultima vez que nos vimos, dentro de mi decía maldita sea mi suerte, no solo me trae malas noticias, sino también ahora se viene a burlar, y note que esbozaba una sonrisa.

Comenzó diciéndome que seria la ultima vez que aparecería, recordé que lo mismo me dijo la primera vez, no se por qué, pero creí firmemente que había venido a burlarse de mi, luego me dijo que, como antes, hoy me anunciaría la muerte de una persona muy cercana a mi y que solo dependía de mi evitar ese desenlace, muy asustado le pregunte quien era y que tenia que hacer; escúchame atentamente me dijo, hoy comienza un camino duro por recorrer, sé que será difícil para ti, por que esta vez tendrás que averiguar quien será la persona que salvaras, o que tal vez condenaras, estaba algo asustado con esas palabras, y de pronto se fue sin decirme nada,  sentí un vacío dentro de mi, quería correr, buscar esa bendita o maldita luz, hacerle tantas preguntas, que como siempre que aparecía, me dejaba lleno de dudas, inquietudes y temores, no lo podía creer, vino, anuncio la muerte de “alguien” y se fue, maldita sea, ¿estas almas están locas?, o ¿se mezcló el cielo y el infierno?, como se le ocurre aparecerse y decirme, alguien morirá, y tu tienes que salvarlos; se imagina esa almita, ¿cuantos miles de peruanos hay en este país?, ¿que hago?, salgo a la calle y pongo anuncios que digan: “Si alguien siente que va a morir, por favor llamarme”, que locura de verdad, tantas ideas por mi cabeza, tantas preguntas dentro de mi, y lo peor de todo, el miedo de saber que alguien morirá, que lo puedo salvar pero que no se quien será.

Pasaron los días, para ser mas exacto los meses, y era el día seis de diciembre, el día de mi cumpleaños, mis padres, mi familia y amigos, se reunieron en casa de mis padres en Tacna, y me habían pedido que viaje para poder estar con ellos, lo cual hice, pero al viajar,  tres días antes, en el trayecto del viaje por carretera, sentí una sensación extraña dentro de mi, me sobrevino una fiebre extraña, dolores de cabeza, y escalofríos, pensé que era el comienzo de una gripe normal en mi, que siempre llegaba dos veces al año a visitarme, recuerdo que tome mucha agua y dormí para dejar de sentir los males que me aquejaban. Desperté y había llegado a la ciudad mas hermosa que hay en el Perú, a mi tierra, mi Tacna querida, donde siempre dije que llegaría a morir, para descansar en mi terruño, volver a la tierra de donde salí, ser parte de ella, y la verdad es que me embargaba una emoción muy grande por haber vuelto, como aquel sentimiento que siempre sentí, cada año de mi vida, cuando era niño y mis padres me llevaban con ellos a visitar el terruño, es algo indescriptible, es una tierra única, una ciudad como ella sola, con pasado, con presente y con mucho futuro, rica en historia y tradición, con personajes pintorescos, héroes y heroínas, niños y niñas, patria y amor, que mas puedo decir, si la felicidad era mas que la dicha, el solo haber llegado, me hizo olvidar los males que había sentido en el viaje. Al llegar a casa de mis padres, sentí felicidad por estar de nuevo con las dos personas que mas quiero en este mundo, mis padres, aquellos, que me dieron todo cuanto pudieron, a quienes les debo todo, nos sentamos a conversar de muchas cosas, entre ellas, les conté todo lo que había vivido con esta aparición, que siempre venia a anunciarme la muerte de alguien y que supuestamente yo podía salvar, pero que al final nunca lo lograba, hablamos de todo lo concerniente a la vida, la muerte y posteriormente cambiamos de tema saliendo a dar un paseo por la chacra, aquella parcela de tierra heredada por los padres de mi madre, donde la fruta abundaba, así como los vegetales comestibles que cosechaban en ella. El día de mi cumpleaños, estando todos reunidos, celebramos muchas cosas, entre ellas el estar todos juntos, pasaron las horas y casi como a las cuatro de la mañana todo acabo y cada uno se fueron a descansar a sus respectivos cuartos y mis amigos a sus casas con sus familias. Estaba sentado en la cama, aquejado por los males que sentí en el viaje, y de pronto apareció aquella luz de nuevo, si darme tiempo a reaccionar, me pregunto, ¿has encontrado a la persona que tienes que salvar?,  me sorprendí con la pregunta, pero le respondí firmemente que no la había encontrado y que no pensaba buscarla, que no era mi destino salvar a nadie y que ya no quería saber mas de eso, a lo que replico, si así lo deseas, así será, pero esta vez no será la ultima que nos veamos  y la próxima vez me entenderás, y sabrás por que siempre estuve a tu lado, la luz se desvaneció, alejándose en la distancia, de inmediato caí en un profundo sueño, despertando en una cama de hospital a donde me habían llevado de emergencia, debido a los males que me habían aquejado, pregunte que era lo que tenia y nadie sabia explicarlo, los doctores no encontraban razón alguna para aquellos síntomas, solo me decían que perdía peso y que me estaba quedando sin defensas, que ellos nada podían hacer, al pide de la cama, mis padres,  lloraban por que temían lo peor.

Solo paso un mes, y tuve que partir, pero no, no regrese a Lima la grande, partí hacia otro lugar, un lugar que nunca creí que existiera, y donde no pensé encontrar a mi vieja amiga, si aquella alma, aquella luz, ahora transformada en mujer, me dio la bienvenida, me dijo que me esperaba por que tenia muchas cosas que decirme, entre otras cosas me dijo, espero que puedas asumir el hecho que no estas mas entre los vivos, y que ahora, ya sabes a quien debiste haber salvado, sinceramente debo decir que me pareció irónico aquello que me dijo, por eso solté una sonrisa de burla y le dije, como saber que tenia que salvarme a mi mismo y como salvarme si ni siquiera me dijiste que tenia que hacer, pero ya este hecho, ya estoy aquí, he muerto y ahora cual es el siguiente paso, hay cielo, hay infierno, me reencarnaré o me iré al purgatorio, ¿que sigue?, solo te puedo decir que, a partir de hoy entenderás mi trabajo, por que todo lo que paso cuando estabas vivo, fue para que pudieras entender la misión que hoy tienes después de estar vivo, hoy como yo, serás asignado a una persona para que pueda salvar a otras, pero esta vez tu si podrás lograr que se salven, termino de decirme eso y otra vez desapareció, y de inmediato volví a la tierra, a la casa de un jovencito de casi quince años de edad, y en ese momento supe que tenia que hacer, y se repitió la historia , con la diferencia que ahora si hemos salvado vidas, ese jovencito que tenia quince años, ahora tiene treinta y nueve, juntos hemos salvado muchas personas, hemos recorrido muchos países, se preguntaran como es que esta historia esta plasmada en un papel, pues tuve la suerte de que la persona que me toco cuidar y guiar, fuera un escritor muy bueno, y a través de él, es que he plasmado la historia que por tantos años se ha repetido con miles de personas, un acontecimiento, que va más allá de solo un mito o una leyenda, no es un simple relato de actividad paranormal, es la vida real, algunos nos llaman ángeles, otros fantasmas, en el peor de los casos nos llaman la muerte, pero solo somos guías de destinos que debemos procurar se cumplan, todos tenemos un ciclo de vida y un ciclo después de la muerte, tenemos que cumplir una misión tanto en vida, como después de ella, luego pasaremos a ser simple energía, ya me falta poco para ser energía, pero en estas líneas y a través del ser vivo que me asignaron cuidar, he podido llegar a ustedes, y contarles lo hermoso que es vivir, y mas aun, aunque no lo crean, seguir vivo en la muerte misma, ángeles, fantasmas, no hay diferencia, solo somos guías de un camino que todos tenemos que recorrer, metas que alcanzar, es un ciclo de la vida, el hoy estar vivo y mañana estar muerto, nosotros solo somos anunciantes de un camino que esta mas allá de su comprensión.

TU MIRADA.

Hay algo misterioso que encierra tu mirada,
Algo fascinante que invita al misterio
Mira penetrante pero a la vez tierna
Mirada desafiadora pero a la vez calmada
 interesante misterio encierran tus ojos,
En esa mirada que se pierde en la distancia
En aquella distancia, que solo tú sabes que mirabas
Tal vez para reír, tal vez para observar
Pero se nota el brillo intrigante de tus ojos
El brillo que irradia la alegría de tu mirada
 refleja tu personalidad, eres tímida pero a la vez expresiva
Algo angelical aunque tienes tu carácter
Eres reflexiva, observadora e inteligente
Un poco desconfiada pero sincera a la vez
Se nota en tu mirada que eres diferente
Mencionarte lo que refleja en estas líneas es insuficiente
Pero podría definir dos cosas
Tu mirada puede hacer  tus ojos muy bonitos
Tus ojos hacen tu mirada muy interesante
 como perdida en el tiempo y el espacio
Pensando en lo que solamente tú mirabas
Ilusiones o recuerdos,
O tal vez como decía, solo mirando para reírte.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

LOS OJOS DE LA NIÑA.



Cuando la noche caía en la fría ciudad, muchos visitantes llegaban a su destino, a un lugar remoto del Perú, donde todo seria diversión y momentos agradables, pero grande seria la sorpresa de los dos visitantes, cuando el curso de la historia cambiaría en pocos días en su vida, llegados de lejos, desde la lejana España, atraídos por una rica cultura histórica, tanto de la época inca, como de la dominación española en el país, algo que por cierto atraía mucho a estos dos jóvenes,  que sin pensar que lo que ocurriría visitaban nuestra ciudad. Era el medio día del mes de julio, llegaban procedente de la ciudad de Lima, tanto Ernesto como Laura, cargados de emociones y su dejo madrileño, el cual los hacia inconfundibles turistas de la madre patria, admirados desde su llegada a Lima, cada recorrido que hacían, sus ojos se deslumbraban con  los atractivos turísticos, las calles, y demás que pudieron conocer en el día de estadía en Lima, lo mismo les sucedió mientras bajaban del avión.

Ambos tomaron un taxi para poder ser trasladados al hotel que habían separado en el centro de la ciudad, la misma que aun guarda esa esencia española de la época de la conquista, donde aun los antiguos balcones, se mostraban imponentes como un fiel recuerdo de la opulencia de aquellas épocas de dominación española,  llegaron al hotel donde pasarían tres noches , se acomodaron, bañaron, cambiaron y salieron para conocer un poco mas de la ciudad,  recorriendo las calles pedregosas, llenas de personas que iban y venían, sin darse cuenta de aquellos dos extraños quienes entraban a iglesias, museos, hasta caer la noche, donde fueron captados por un joven muchacho, autóctono de la ciudad, quien les ofrecía llevarlos a una casona antigua que era un museo de juguetes modernos, así como de juguetes de viejas épocas, esta visita guiada por el joven,  les pareció atractiva, ya que ambos era admiradores de los juguetes, y fue una de las pasiones que los atrajo cuando recién se conocieron en la universidad, gustosos aceptaron seguir a Pedro, aquel joven muchacho de piel trigueña, ojos negros como la oscuridad, y una mirada penetrante, pero de sonrisa cautivadora, no muy alto y de aproximadamente unos diecisiete años de edad, quien los condujo a “La Casona del Conde de Manucci”, actualmente llamada, “La casa del juguete”, ahí  admiraron por espacio de una hora y media todos los juguetes que habían en exhibición, pero uno en especial les llamo su atención, era una muñeca que no tenia ojos, pero si toda la anatomía completa de una niña, una replica exacta, se acercaron y le preguntaron a Pedro, el joven que los llevo, porque la muñeca no tenia ojos, pero si tenia todo el resto de la anatomía humana, completamente igual a una niña, este les dijo que era una antigua muñeca de una niña que era hija de del Conde de Mannuci, dueño de la casona donde ellos estaban, y que el en realidad no conocía muy bien la historia, mientras Pedro les relataba  esto, Laura, se acercó para tocar a la muñeca, de pronto una mano fría le toco la espalda, le dijo con voz ronca y entrecortada, exhalando un olor a tabaco; “yo no lo haría si fuera usted señorita”,  un escalofrío, a la vez que susto, recorrió el cuerpo de Laura, e impresiono tanto a Pedro como a Ernesto, los tres voltearon asustados, Laura le pregunto quien era, y aquel viejo le dijo que era el cuidador del museo, a lo que Pedro asintió con la cabeza, mi nombre es Laureiro de Manucci, pero aquí me conocen como “Jonás”, les dijo aquel viejo hombre, y les puedo relatar la historia de la muñeca, si desean puedo enseñarles fotos, si gustan acompañarme al salón del subterráneo, los jóvenes le preguntaron a Pedro si era seguro y este les dijo que si, procediendo a bajar los cuatro al subterráneo, donde entraron a una pequeña habitación que antiguamente había sido una cárcel, pero que ahora estaba amoblada con lo básico, aunque aun las paredes conservaban ese frio de mazmorra colonial, el viejo “Jonás” prendió un mechero, y le enseño unas fotografías antiguas, estas son las primeras imágenes que tenemos de la muñeca, cuentan mis antepasados que la muñeca llego aquí con la hija del conde, dueño de esta casona, y ella era ciega desde  un asalto pirata, donde estos, le quemaron con un fierro caliente los ojos a la niña cuando era muy pequeña, como venganza al conde por no querer entregar sus tesoros, siendo rescatados por una flota española de las manos de los piratas, dicen que al llegar, el conde le hizo extraer los ojos a la muñeca, para que su hija no se sintiera mal, y relleno los orificios con un parche interno de tela, al cumplir dieciocho años la hija del conde recupero misteriosamente la  vista, regenerándose los ojos en ella, algo que la población atribuía a un milagro, el mismo que jamás supieron quien lo hizo, pero si sabemos que la muñeca desapareció, y desde ese entonces, todas las descendientes primogénitas de la familia del Valle, nacían ciegas, y recibían en sus manos, a los cinco años de edad la muñeca que aparecía misteriosamente, con la primera nieta del conde, se inicio en la familia como tradición, el hecho de que antes  que la menor cumpliera dieciocho años, regalaban la muñeca a una niña cualquier de la calle, de quien nunca mas se sabia nada, pero al final encontraban la muñeca, según la historia de la ciudad, dicen que el milagro se convirtió en maldición, y quien mirara esa muñeca directo a los ojos perdería los mismos, pero han pasado muchos años,  y desde entonces la familia siempre tubo hijos varones, los mismos que tenían varones y así hasta llegar hasta mi persona, único descendiente vivo de la familia de Manucci aquí en Perú, según el relato de mis antepasados, algún día llegaría familia de la lejana España, y hasta el día de hoy nunca supe de nadie mas que tuviera lazos con nosotros, yo soy el único que queda vivo, el único que mantiene todo esto, estudie muchos años, soy medico de profesión, pero hace 18 años que me dedico por completo a este sitio, única herencia de toda mi familia, anhelo algún día poder viajar a España y conocer el sitio de donde somos.

Mientras el viejo continuaba con el relato, podía sentirse un olor fuerte a tabaco, el frio era cada vez mas intenso, y el aire dentro, se hacia mas escaso, la luz del mechero se desvanecía e intensificaba con cada soplido del poco viento que había dentro, y reflejaba en el rostro de los jóvenes, la curiosidad y temor a la vez, producto del relato, hasta que Laura le susurra al oído a Ernesto…, mi amor, ¿te has percatado que el viejo, tiene mi apellido paterno?, a lo que Ernesto le replica jocosamente…, mi vida, ¿y eso que tiene que ver?, ¿te asusta algo?, de pronto el susurro es interrumpido por la mano fría del viejo Jonás, jóvenes, hay algo que de repente les gustaría conocer, aquí en la casona, tenemos túneles que conectan la ciudad con varias iglesias, son subterráneos que dan vuelta a la ciudad, esta era una de las rutas preferidas por los españoles para poder escapar cuando atacaban los piratas, si gustan los puedo llevar, ambos miraron a Pedro, y él dijo, eso no lo sabia, pero si gustan vamos, yo los acompaño, y los cuatro comenzaron una caminata por las catacumbas de piedra, donde se podía sentir la humedad, el frio intenso, un olor a humedad muy intenso,  pero esto les parecía algo muy interesante a ambos jóvenes, y mientras ellos  caminaban, se podía escuchar las gotas de agua caían y golpeaban en el piso, generando un eco audible, esto a la vez que el viejo Jonás, les iba relatando historias de piratas e invasiones que sucedieron en la ciudad, de pronto Laura, se detuvo, y le pregunto al viejo Jonás, ¿Por qué se estaba apagando la luz?, todos voltearon a mirarla, sorprendidos, porque tanto Jonás como Pedro, llevaban las antorchas prendidas, y Ernesto sujetaba el mechero, a buena cuenta, luz, era lo que sobraba, Laura, extrañada les dijo que prendan las antorchas que no veía, que todo estaba oscuro,  cuando se acercaron a ella con las antorchas, notaron que  Laura no tenia sus ojos, eran dos esferas blancas que remplazaban sus ojos,  el pánico y el miedo invadieron  a los tres hombres, no sabían que hacer, ni que decir, no sabían como explicarle a Laura, lo que había sucedido, mientras ella se agarraba de las piedras que fungían de pared., Jonás, le dijo a Laura, no temas niña, sujétate de nosotros, ya pronto saldremos de aquí, se cogieron todos de la mano, y siguieron al viejo, transcurrieron cerca de 2 horas de caminata, hasta poder llegar a la celda, que hacia las veces de  cuarto de Jonás, sentaron a Laura, y Jonás, envió a Pedro a traer la muñeca que estaba en el museo, el muchacho presuroso y asustado, corrió a cumplir dicho encargo.

Al llegar Pedro al sitio donde estaba la muñeca, se dio cuenta que esta, ya tenía ojos, del mismo color y forma que los de Laura, esto aterrorizo a Pedro, pero aun así, presuroso, tomo la muñeca, sintiéndola cálida, como si tuviera temperatura humana, pero no le tomo importancia a este hecho, solo corrió presuroso hacia el encuentro de sus nuevos amigos, al llegar, entrego la muñeca al viejo Jonás, quedándose los tres sorprendidos, al ver que la muñeca, tenia los ojos de Laura, se quedaron mudos, el miedo, la pena, tristeza, terror, recorrían cada parte del cuerpo de los tres hombres, mientras Laura, les preguntaba que había pasado, porque ella no veía, ninguno de ellos sabia que decirle,  solo atinaron a calmarla, y recostarla en la cama de Jonás. Mientras Laura reposaba, el viejo sugirió salir de su cuarto, se fueron a una celda continua, ahí discutían sobre lo que había sucedido; Jonás, dime si es cierta la historia que nos contaste, necesito saberlo, esto no puede estar sucediendo, por favor  tu debes saber que podemos hacer, cálmate Ernesto, pues que te puedo decir, era solo una historia que se contaba antiguamente, yo nunca supe si fue cierta o no, no sabia que de verdad esa muñeca estaba hechizada, yo contaba la historia, porque era la atracción de este lugar, si preguntas en el pueblo, te dirán que  la historia es contada aquí, en la casona, tengo unos manuscritos, que tal vez nos sean de utilidad, entre estos, están, el diario, de la primera hija del conde, y los diarios de este, vamos, dijo presurosamente Pedro, Ernesto, tu quédate cuidando a Laura, Pedro y yo, iremos a buscar los manuscritos.

Ya en la habitación, donde se guardaban todos los libros antiguos de la familia, Pedro y Jonás, buscaban incansablemente los diarios, mientras Ernesto cuidaba a Laura, hasta que de pronto, Pedro, exclama: ¡Lo encontré, lo encontré!, aquí esta el diario del conde, muy bien Pedro, sigamos buscando, aun nos falta encontrar el diario de la joven,  si señor Jonás, tiene usted razón, busquemos, busquemos, que Laura nos necesita, aunque le confieso que todo esto me da mucho miedo, sigue, muchacho, no demores,  que tenemos que encontrar ese diario, oh mira, aquí esta, vamos, bajemos Pedro, ambos corrieron al encuentro de Ernesto, quien salió de la habitación, los tres leyeron los diarios, pero no decía nada fuera de lo común, salvo una pequeña nota en el diario del conde, donde decía …“respecto al pacto que hice por mi hija, solo puedo decir, que el secreto siempre estará guardado en las entrañas, en lo mas profundo del ser humano, donde nadie podrá encontrar la verdad”, esto desconcertó a todos, se miraron extrañados, que quiso decir con aquel acertijo, ¿en cuales entrañas?, ¿a que ser humano se refería?, ¿estaba todo perdido?, eran las preguntas que todos se hacían, las miradas estaban perdidas, desorientadas, la tristeza invadía el alma de cada uno de ellos, hasta que de pronto se oyó la voz de Laura, es la muñeca, sé que es la muñeca, todo voltearon, ella estaba ahí parada, escuchando todo, en silencio, tratando de entender lo que sucedía, su fuerzas se agotaban, y Pedro,  en un arranque de locura, le dijo a Jonás, tráeme un cuchillo, el viejo pregunto para que lo quería, y Pedro le dijo, solo hazlo, Jonás, le trajo un cuchillo, y abrieron el interior de la muñeca, ahí, había un manuscrito, el cual era un papiro antiguo, con letras rojas, escrito en latín, valla dilema, nadie hablaba latín se dijo Pedro, cuando de pronto,  Jonás, comenzó a traducir, y entre sus palabras, se escucho, para romper el pacto, deben quemar esta muñeca  y cobrar la vida de un humano del  linaje real, todos miraron a Jonás, este se asusto, pero, sigue leyendo, y con voz entre quebrada, dijo, de lo contrario, deberá derramar su sangre sobre la muñeca, hasta el punto de desfallecer,  es ahí cuando Jonás toma el cuchillo,  y se infiere un corte en la mano, derramando su sangre en el interior de la muñeca, hasta el punto de perder el sentido, inmediatamente, Ernesto, tomo una antorcha y quemo la muñeca, mientras esta se quemaba, Laura se desmayo, siendo abrazada por Ernesto, y puesta en la cama de Jonás, mientras que Pedro atendía al viejo , curando su herida, habían pasado muchas horas, ya eran casi las cuatro de la madrugada, todos se quedaron dormidos.

Al día siguiente, despertó Jonás, ya recuperado, vio a todos que dormían, y despertó a uno por uno, creyendo que todo lo sucedido había sido un sueño, pero, vio en el suelo, los restos de la muñeca quemada, y en su cama a Laura, dormida, tanto Pedro como Ernesto despertaron también, presurosos, despertaron a Laura, quien al abrir sus ojos, pudo ver a todos ahí presentes, gritando de alegría y abrazando a Ernesto,  el viejo y el joven sonrieron, salieron de la habitación, dirigiéndose todos hacia el museo, todo acordaron, que jamás contarían lo que había sucedido, se despidieron, Laura, abrazo a Jonás, lo miro, y le dijo, sé que eres familiar mio, no se como, ni porque, pero sé que lo somos, algún día volveré, y espero que puedas contarme mas sobre mis antepasados, por ahora solo quiero regresar a mi tierra, a mi país, olvidar esta mala experiencia, y se despidieron.

Luego de diez años, Laura y Ernesto regresaron, pero se dieron con la sorpresa que el museo había cerrado, que la casona estaba abandonada, preguntaron en la ciudad, y la gente les dijo que el único heredero, había muerto, en una situación extraña, ya hace nueve años atrás, y desde ahí, nunca nadie, reclamo esa casona, tanto Laura como Ernesto, buscaron a Pedro, sin tener éxito, jamás lo pudieron hallar,  pero en la puerta de la casona, decía, tallado en la madera, “Quien ose entrar a esta casa, sabe que jamás saldrá de ella para ver la luz, son los ojos quienes juzgan el alma de cada persona y es el interior de cada ser humano, el que condena su destino”. Este escrito, asusto mucho a la pareja, quienes decidieron seguir su camino, y visitar las demás ciudades del Perú.

martes, 27 de noviembre de 2012

TE SOÑÉ EN NOVIEMBRE.

Aun recuerdo la primera vez que la vi, no fue la manera tradicional de conocer a una chica, podría decir que es la manera moderna de hacerlo, ella, es amiga de mi amiga, quería conocerla, quería saber quien era, solo la había visto una solo vez, así que decidí hacer lo que todos hacemos hoy en día, agregarla al Facebook, herramienta moderna que invade el internet y expone la intimidad de todos nosotros, pero de verdad , es muy útil, en fin, el hecho es, que la agregue a mi red social, Facebook, tuve la suerte que me acepto, la vi varias veces conectada en línea, quería hablarle, conversar con ella, pero me conformaba con mirar sus fotos, sus estados, alguna vez recuerdo que quise decirle hola, es mas, llegue a escribirlo en la ventana con su nombre, pero nunca le di enter, solo borrar y cerrar la ventana de conversación, paso mucho tiempo sin que pudiera decirle algo, pero siempre me intrigo sus ojos, su mirada, sus labios, su sonrisa,  era como un misterio, no sé que tenia, que me intrigaba demasiado, había algo en sus ojos que me atraía, su mirada decían muchas cosas de ella y sus labios, me gustaban porque esbozaban una sonrisa tímida, pero sé que reflejaba la felicidad y pureza que lleva dentro.

Paso mucho tiempo, muchas cosas en mi vida, pero jamás pensé que la llegaría a conocer, jamás pensé que podría siquiera mirarla a los ojos, es raro cuando uno esta frente a una persona y es mas raro aun cuando quieres mirarla a los ojos y no puedes, pero de verdad, no se si fue el destino, o tal vez solo una simple coincidencia, solo puedo decir que fui afortunado en poder estar cerca a ella, pero, sucede que me sentí el hombre mas torpe del mundo, no sabia que decir, que hacer, la veía y solo sonreía, estar junto a ella, era como estar  entre las diosas egipcias, no solo es su belleza exterior, sino la paz, tranquilidad, pero a la vez la tormenta y fuerza que refleja su interior, retomando el punto, la primera vez que la vi, aunque parezca extraño, evitaba mirarla, y si lo hacia, trataba de hacerlo a escondidas, mirando sus ojos, sin que ella se dé cuenta, confieso y soy sincero, quise mirar mas, pero la verdad, sus ojos me detenían, sus labios me aprisionaban,  y no me dejaban mirar mas, recuerdo que dije muchas cosas sin sentido, ya que estábamos entre amigos, ella y yo, perfectos desconocidos, cosas que el destino se encarga de arreglar, aun no entiendo porque me ponía tan nervioso estando a su lado, pero lo peor no viene ahí, recuerdo que la invite a salir, si, los dos solos, pensé que me diría que no, o simplemente el mismo día me llamaría y me diría no puedo, pero no fue así, acepto y salimos, a donde fuimos, pues  a un lugar muy  bonito, ahí me sentí en el paraíso, recuerdo que la mire miles de veces, mire esos ojos que tanto me atraían y me atraen,  como no sabia de que hablar, hable de mi, si, de mi, ¿Qué mala idea no?, pues la verdad, no sabia de que hablar, y su voz, esa voz que me hacia perder la cabeza, no se si me sentí como un colegial, pero sé que lo que sentí, jamás lo había sentido, varias veces me sonrió, me hizo sentir en las nubes, no se si sonreía de aburrimiento, por compromiso o tal vez solo recordaba a alguien, me sentí un extraño a su lado, miles de cosas pasaron por mi cabeza, entre esas miles de cosas, tenia miedo, miedo a ilusionarme, sabiendo que no pasaría nada mas, porque su corazón pertenecía a otra persona, que obviamente no era yo.

Así pasaron los días y días, tratando de entrar en su vida de mil y un maneras, pero no lo lograba, recibir un mensaje de ella, alegraba mi día, mi tarde o mi noche, a vece tenia miedo de escribirle yo, de hablarle yo, pero puedo asegurar que las ganas siempre estuvieron ahí, aunque el miedo de saber que no seria o no se daría nada mas, era algo que invadía mi corazón, mi mente, mis sentidos, pero que diablos, nada se pierde salvo la razón, así que decidí llevar las cosas tranquilamente sin alejarme, que por supuesto, fue lo primero que vino a mi mente, alejarme de ella, ¿Por qué?, pues es simple, alejarme para no ilusionarme, pero como alejarme si ya estuve cerca de ella, porque alejarme si quiero estar cerca, muchas cosas que pensar y una sola conclusión, de verdad quería alejarme, porque ya no se como enamorar a una chica, antes era para mi muy fácil, los golpes que di y que me dio la vida, me hicieron cambiar, ya no es lo mismo, es mas difícil, pero la verdad, podría asegurar que a pesar de todo, no me quería alejar de ella, y decidí luchar, preocupándome por ella, interesándome en lo que le pasa. Una tarde, caminando por la avenida mas grande de la ciudad, entre a una floristería, y compre una rosa en una caja, muy bonita, pensaba aparecerme delante de ella y regalársela, pero sabia que era muy atrevido, así que decidí enviarla por intermedio de la floristería, con una frase que decía; “Tus ojos, tu mirada, Tus labios, tu Sonrisa”, sé que ella no entendería que significaba, pero yo si lo sabia, y así lo hice, envié la rosa con la tarjeta y la frase, no sé que expresión puso al recibirla, no sé que habrá pensado, ni siquiera se si se imagino que era yo quien enviaba esa rosa, recuerdo que había planeado enviarle  6 rosas, una por cada letra de su nombre, y así lo hice, y todas con la frase , “Tus ojos, tu mirada, Tus labios, tu Sonrisa”, lo que mas me inquietaba, era saber si le habría gustado ese detalle, las veces que la pude ver, siempre le llevaba un dulce, y como olvidar, aquellos escritos que hacia para ella, sé que jamás los ha leído, pero bueno, era la forma de querer hacerme notar, que sepa que estoy aquí, que existo.

Han pasado semanas y semanas, y aun sigo soñando todo lo que haría por ella,  si, fue un sueño, nunca hice nada, ni las flores, solo los escritos, pero es difícil, vencer nuestros propios miedos, el hecho de haberme equivocado tantas veces, de no sentirse capaz de hacer algo o agradarle a alguien, sigo soñando con ella todos los días, lo curioso, es que en mis sueños hago tanto por ella, que se  no haría en la vida real, en mis sueños puedo ser yo, decir y hacer lo que siento,  fue en noviembre y no me arrepiento, de conocerla, de mirarla, de admirarla, de escribirle, de tantas cosas que sigo soñando, fue en noviembre y aun me acuerdo, que los días tenían su nombre, que las horas tenían su mirada, los minutos su sonrisa, fue en noviembre y lo recuerdo, que la soñé. Es raro lo que los seres humanos podemos sentir,  mas aun cuando soñamos, porque eso eres para mi, un sueño, del que no quiero despertar, porque en el me siento valiente, me siento capaz de hacer, lo que en la vida real no puedo, pero si hay algo que es real, y que no fue un sueño, es que fueron tus ojos y tu mirada, tus labios y tu sonrisa los que me hicieron soñar contigo, aquí sentado en mis penas y mis temores, eres mi escape a otro mundo, mis sueños y mi realidad, no se si algún día será real todo esto, pero, aquí estoy, aquí estaré, no me he ido, sé que estas aquí, mas cerca de lo que imagino, pero a la vez tan lejos, tan inalcanzable, tan diosa, y yo tan mortal, porque te soñé en noviembre.

sábado, 24 de noviembre de 2012

ENAMORAMIENTO, MACHISMO EN ELLAS.


Hace unos días conversaba con dos amigas, sobre lo que era el amor, hablábamos de varias cosas, y entre ellas, les planteaba que las mujeres son mas machistas que los hombres, pero hablando en el sentido que esperan que hombre haga todo, en el amor, ellas esperan que el hombre las conquiste, las enamore, las llame, les mandemos mensajes, les hablemos por los chat, les escribamos en las redes sociales, y así por el estilo, pero ellas nunca lo hacen, esto hablando en la etapa de  conquista,  pero me pregunto, ¿Por qué  solo lo hacemos nosotros?, ¿Por qué no lo hacen ellas?, es simple, es el arraigo machista que tienen inculcado desde niñas,  ahora vallamos mas allá, cuando son enamorados, siempre esperan que uno todos los días las enamoren,  que estemos pendientes de ellas, las escuchemos, y muchas cosas mas, como que nos pongamos guapos para ellas, pero, ¿acaso ellas lo hacen?, alguna mujer te llama y te dice mi amor te quiero, te va a ver al trabajo y te da un beso, te regala una rosa, un chocolate, o se muere por verte, pues no, ellas quieren que nosotros lo hagamos, porque nosotros somos los hombres, valla machistas, y ahora, para salir juntos, siempre somos nosotros los que tenemos que invitarlas, porque ellas no nos pueden decir, mi amor, hoy vamos al cine, yo invito o mi amor, hoy vamos a bailar, hoy quiero hacerte el amor, hoy quiero que vengas a dormir a mi lado, tantas cosas que ellas piden de nosotros, pero sin embargo , ellas no lo hacen, porque piensan que como son mujeres, uno como hombre debe  hacer todo eso, pero el amor es de dos, el gusto es de dos, en la tercera etapa del matrimonio, todo se repite, pero en este caso, es un poco mas fuerte, aquí ya se descuidan los dos, después del tercer año, y vienen las infidelidades por parte de ambos, pero porque se da esto, es simple, ellas son machistas, y no les gusta conquistar, enamorar,  esperan que el hombre lo haga, es así de simple este razonamiento, deténgase  a pensarlo.

Ahora bien, como parte de este tema, me preguntaron, como enamoro yo a una chica, pues la verdad, uno nunca planea como conquistar o enamorar, simplemente se da, personalmente, creo que si la chica es inteligente, y de buenos sentimientos, en mis ojos y mis actos, se podrá dar cuenta que me interesa, aunque debo decir, que lo que si hago, es preocuparme por esa persona, normalmente uno se preocupa por  las personas que quiere, me gusta mucho estar en contacto constante, llamarla, enviarle mensajes, hablarle por los chats, salir con esa persona, creo que es lo normal, ya depende de como lo pueda ver o tomar la mujer a quien pueda estar pretendiendo, creo que el hecho de ser atento, caballero, respetuoso, ahora no basta, o bueno podría decir, que actualmente, el pensamiento de las chicas, ha cambiado, ya no les gustan los poemas, los detalles, lo clásico, ahora prefieren el baile, el paseo, las comidas, las salidas, todo se volvió material,  el caminar juntos, por las calles, por el mar, por los parques, conversar en ellos, mirar una película juntos, tantas cosas, se han perdido, la propaganda de cerveza decía, la magia esta en los detalles, y es cierto, la magia del amor, del conquistarse mutuamente, esta en los detalles, todo esto se ha perdido, ya no les gustan los poemas, o que les escribas algo bonito, por eso a veces pienso, si son muy machistas, muy interesadas o yo soy muy anticuado.

Estos tiempos han cambiado, el amor se materializo, y el machismos femenino se arraigó mas que el masculino, y lamentablemente son las mujeres las que crían un hombre, yo tuve la suerte, de tener una madre, que no me inculco el machismo, sino al contrario, muchas cosas también se aprenden, la vida te enseña todo,  te hace cambiar y apreciar las cosas mas simples de la vida, lo mas sencillo, es siempre lo mejor, por eso, me gusta mirar a una mujer a los ojos, ellos reflejan su alma, aunque suene común esta frase, pero es mu cierto, a eso agregarle una sonrisa hermosa, pero tímida a la vez,  es tan simple el querer, es mirarse, hablarse, y enamorarse día a día.

SOY CULPABLE, SEÑOR MAGISTRADO



Señor magistrado, hoy quiero confesar mi delito
Declararme culpable, de los cargos que me imputan
No apelare a ninguna defensa ni abogado
No hay teoría del caso, ni beneficios
Confieso ser el autor intelectual
Sin cómplices, ni coautores
Solo yo, el inculpado
Soy  quien cometió el delito
Esta tarde amarga y triste
Me declaro culpable de este sentimiento
De esta atracción que siento por ella
Sé que es un delito, tipificado y sancionado
Pero vale la pena cualquier condena.

Confieso que me ha gustado
Que he actuado con alevosía y premeditación
Incurriendo en las agravantes penales
Pero quiero también confesar
Que no estoy en estado de inimputabilidad
Porque confieso que la quiero
Que me gusta para mí
Lo que siento es verdadero
Como la confesión de este amor sincero
Sé que es un delito, porque no es correspondido
Y me declaro culpable ante usted
No apelare mi sentencia
Porque la justicia me ha tocado el hombro
Me ha dicho que entre cuatro paredes y una reja
Olvidare mi pena
Esa pena que llevo dentro por ella
Porque no hay mayor delito que querer sin ser querido
No hay justicia humana que me haga pagar este crimen
No solo el quererla, sino también torturar este corazón
Dígame señor magistrado, cual es mi condena
Que se justa y de ley
Porque olvidarla quiero
Ya que amarla no puedo
No hay cuerpo del delito
Porque ella no esta
Senténcieme usted señor magistrado
Estar tarde, un humilde hombre se lo ha rogado
Porque ella no me ha escuchado
Cuando decirle que la quiero le he confesado.

martes, 20 de noviembre de 2012

Esto es Trujillo, ¿Di?.


Entre ruinas y caballos recorre el sol de moche
Posando sus imponentes rayos  sobre el mar
Mar huanchaquero, que cubre el rostro con su brisa
Protegiendo al señor en el caballo de totora
Sorteando las olas a su dama enamora
Con un baile de marinera al ritmo del cajón
Danzando el caballo con cada acorde de guitarra
Se da paso a la cultura peruana
con las ruinas de chanchan
Las huacas del sol y la luna
Las antiguas iglesias españolas
Sus balcones señoriales
Sus historias tradicionales
Se erige un imperio, una historia sin fin
Un pueblo tradicional, donde el chambar es un manjar.

Calles y pasajes, avenidas y ríos
Casas y casonas, parques y plazuelas
Ruinas y museos, iglesias y playas
Comida y bebida, noches y días
Eso es Trujillo, ciudad imperial
Donde reposaron los antiguos peruanos
Donde disfrutaron los primeros españoles
Ahora recordamos su historia los pobladores
Que vivimos en esta tierra tan hermosa
Llena de mujeres, cada una más preciosa
Y de hombres luchadores, con futuros soñadores
Solo puedo decir
Esto es Trujillo, ¿Di?