Señor magistrado, hoy quiero confesar mi delito
Declararme culpable, de los cargos que me imputan
No apelare a ninguna defensa ni abogado
No hay teoría del caso, ni beneficios
Confieso ser el autor intelectual
Sin cómplices, ni coautores
Solo yo, el inculpado
Soy quien cometió el
delito
Esta tarde amarga y triste
Me declaro culpable de este sentimiento
De esta atracción que siento por ella
Sé que es un delito, tipificado y sancionado
Pero vale la pena cualquier condena.
Confieso que me ha gustado
Que he actuado con alevosía y premeditación
Incurriendo en las agravantes penales
Pero quiero también confesar
Que no estoy en estado de inimputabilidad
Porque confieso que la quiero
Que me gusta para mí
Lo que siento es verdadero
Como la confesión de este amor sincero
Sé que es un delito, porque no es correspondido
Y me declaro culpable ante usted
No apelare mi sentencia
Porque la justicia me ha tocado el hombro
Me ha dicho que entre cuatro paredes y una reja
Olvidare mi pena
Esa pena que llevo dentro por ella
Porque no hay mayor delito que querer sin ser querido
No hay justicia humana que me haga pagar este crimen
No solo el quererla, sino también torturar este corazón
Dígame señor magistrado, cual es mi condena
Que se justa y de ley
Porque olvidarla quiero
Ya que amarla no puedo
No hay cuerpo del delito
Porque ella no esta
Senténcieme usted señor magistrado
Estar tarde, un humilde hombre se lo ha rogado
Porque ella no me ha escuchado
Cuando decirle que la quiero le he confesado.

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