Powered By Blogger

martes, 11 de diciembre de 2012

LA CIEGA, EL ROMÁNTICO Y SUS TEOREMAS.


Sentado frente al mar, debatía en mi mente, como poder enamorar a la mujer mas bella que jamás había conocido, ella, representaba todo lo que buscaba en una mujer, era imperfecta y perfecta a la vez, tenia miles de defectos y miles de virtudes a la vez, físicamente atractiva,  sencilla, tranquila, y muchas cosas mas que algunos hombres buscamos en una mujer, pero tenia el peor de los defectos que una mujer podía tener, vivía enamorada de su anterior pareja, un hombre que la trataba mal, la descuidaba y en fin tantas otras cosas que ella me contaba, esas cosas que daban vueltas en mi cabeza, y me preguntaba como podía ser, ese individuo, tan tonto, tan ciego, como para no darse cuenta lo que tenia delante de él, recordaba también, las veces que salí con ella, cuando juntos caminábamos, conversábamos, cuando le decía como era yo, y lo ferias que me haría encontrar una mujer buena.

La primera vez que salimos, fui a buscarla para conversar, caminamos mucho, llevaba en mi bolsillo un chocolate, el que había comprado para ella, no sabia si haría bien en entregárselo, no quería que lo tome a mal, pero ahí estuvo el chocolate, por mas de 3 horas en mi bolsillo, aguardando el momento para ser regalado, todo esto mientras conversábamos de una y mil cosas, cosas de la vida, del amor, de nuestras vidas, de nuestros gustos, recuerdo mirarla a los ojos y ver que en su interior había tanto amor para dar, tantas cosas bonitas por descubrir, su sonrisa, ni que decir de esa sonrisa que me cautivo, no si se estaba estúpidamente enamorado o idiotizado, pero sé que cada minuto a su lado eran los mejores de mi vida, recuerdo que pasamos por un parque, donde habían unos rosales, a mi mente se vino la idea de robarme uno y regalárselo, pero como siempre el miedo a que se incomodara se adueño de mi, decidí dejar esa idea ahí, en mi mente, lo mas curioso fue que me pregunto, ¿en que piensas?, y sonriendo le dije, en que me gustaría tener una persona especial a quien poder regalarle una rosa, que lindo detalle, a mi me gustaría una persona así, detallista, la mire, y solo le pude decir, bueno,  a veces nos enamoramos de las personas equivocadas y no nos damos cuenta de quien tenemos al frente, si pues tienes toda la razón, como no existieran mas chicos como tu, ¿irónico no?, seguimos caminando y conversando, hasta que ella me dijo, bueno ya hemos caminado mucho, ya me tengo que ir, te acompaño, no, no te preocupes me dijo ella, yo me puedo ir sola, pero como te vas a ir sola, yo te voy a dejar, no me cuesta nada vamos, le dije yo, muy amablemente, y así termino ese día.

Casi todos los días la llamaba, le enviaba mensajes, algunas veces me contestaba otras pocas respondía mis mensajes, pero yo terco insistía, quería que sepa que existo, que estaba ahí para ella, que era yo y no el, pero bueno, dicen que no hay mas ciega que la que no quiere  ver, cosas raras de la vida ¿no?, siempre estaba pendiente de ella, de su salud, de sus penas, de su día a día, si estaba mal, trataba de hacerla sonreír, esa parte era mi especialidad creo, hablaba cada tontería, de la cual ella se reía, pero no me importaba, con tal que este feliz, a veces recurría a contarle algún chiste, las cosa que uno hace por una persona, siempre me conectaba en línea, vía Facebook, esperando que ella este conectada y me hable, pero casi nunca lo hacia, imagino que habían personas mas importantes que yo para ella, quien sabe, yo no lo se, le escribía cosas, obviamente nunca le dije que eran para ella, pero creo que, como toda mujer, inteligente como lo son, supuse que se daría cuenta, no se si alguna vez lo hizo, o si por lo menos leyó lo que escribía, siempre ponía algo en mis redes sociales, soy mucho de escribir, y creo que así quería llamar su atención, la invitaba a salir constantemente, pero creo que yo era como Cuba para Estados Unidos, es decir, estaba marginado, olvidado y aislado.

Muchas veces me ponía a pensar, todas las cosas bonitas que podríamos vivir juntos, recuerdo que hablamos de los celos, del amor, de las infidelidades, y las conclusiones a las que llegábamos, esos teoremas locos del amor, las excusas que poníamos para los comportamientos raros de los enamorados, de tantas cosas que hablábamos , de tantas cosas que yo hacia por ella, de tanto que yo quería para ella, porque cuando uno quiere a una persona siempre quiere su bienestar, siempre quiere que estén feliz y nunca triste, pero, como en este caso, siempre volvíamos al mismo tema, ella diciéndome, no se porque aun lo quiero, si el ya no me quiere, si él ya me hizo daño, no se como olvidarlo, no se como sacarlo de mi mente, no se si alguna vez encontrare algún chico bueno, que me quiera, que me haga feliz, que sea romántico, detallista, pegajoso, cariñoso, que se preocupe por mi, que me llame, que me valla a ver, que este siempre a mi lado, mis ojos la miraban atentamente y querían decirle tantas cosas, pero mis labios estaban sellados, solo mi mirada habla, le decía todo lo que sentía, con solo mirarla, obviamente que ella nunca se dio cuenta, de pronto le pregunte, ¿ si existiera esa chico y estuviera mas cerca de lo que imaginas?, ¿qué harías?, no lo se, me dijo ella, la verdad ahorita no estoy preparada para una relación, solo quiero olvidar, pero si espero que algún día llegue esa persona especial, o de repente mi anterior pareja cambie y se vuelva a enamorar de mi, valla que estúpida dije yo dentro de mi, como puede decir eso, si ese desgraciado no la hizo feliz, ella quiere que cambie y que la haga feliz, que cólera y rabia sentía dentro de mi, yo queriendo hacer tanto por ella y ella siendo masoquista, pero la vida es así, así de ingrata, decía en mis pensamientos, ¿que mas puedo hacer?, no sabia si darme por vencido o simplemente seguir luchando. Después de varias horas de conversar del tema, recuerdo que nos fuimos de aquel lugar, mientras ella le enviaba mensajes a él, ¿que le decía?, no tengo la mas mínima idea, sé que el la llamaba mientras salíamos, y ella le decía que estaba con una amiga o simplemente se iba lejos para contestar el teléfono, todo lo que uno soporta por amor, es increíble a veces, pero así sucede en la vida real, lo mas difícil, era cuando regresaba, después de hablar con el, tener que sonreírle, y hacer como si no incomodara o molestara, pero bueno, quien es uno para meterse entre esos dos caminos.

Después decidí alejarme, ya no mas llamadas, no mas mensajes, no mas nada de nada, si ella quería, aquí estaría, pero yo ya no la buscaría, la amistad estaba, pero no haría nada mas por ella, por su amor, muchas cosas tenia en la mente, muchos detalles hacia ella, flores, chocolates, salidas, cartas, poemas, versos, dejar de hacer  cosas por estar con ella, y tantas cosas mas que yo creía que valían la pena por ella,  pero como todos sabemos, todo tiene su final, nada dura para siempre, me canse de luchar una guerra solo, de ser el detallista y ella la ciega, de armar teoremas de amor y desamor y aun así no curar su ceguera, entendí que no era para ella, que a todas las mujeres les gusta el masoquismo, mientras mas les hacen daño, ellas son mas felices, lo se, porque yo también, en algún momento fui descuidado, me equivoque y descuide a quien quise, pero así es la vida, de las caídas se aprende, ahora, simplemente me encargo de esconder mis sentimientos, sigo siendo el mismo loco, el que sale a caminar por las calles, sin pensar en nada y en todo a la vez, tratando de entender los misterios del amor, pero aun mas allá, el misterio de ellas, no se si estoy  desactualizado en el amor, o tal vez ellas, ya no buscan un hombre romántico, detallista y preocupado, una frase típica, de las mujeres de hoy es, “Dame mi espacio”, ¿espacio?, si cuando dos personas se unen, son una sola, si se supone que dos se hicieron para compartir, todo aquello que sea posible compartir juntos, tan bonito que es estar todos los días al lado de la persona que quieres, obviamente, innovando, haciendo cada día diferente, para no caer en la monotonía, pero bueno, la modernidad es así, y yo, me declaro hoy, un romántico empedernido, no de eso que ven películas de amor, no de esos  que lloran con las novelas, no de esos que quieren a muchas y ninguna a la vez, simplemente aquel que un detalle lo trata de hacer mágico, para la dueña de la chispa mágica de su vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario