Era una chica normal, como
cualquier que uno puedo conocer por la calle, en la universidad, en el colegio,
en el trabajo, nada hacia pensar que era diferente, como imaginar que después de
varios años podría descubrir como era ella, pues sí, hablo de ella, de la
celosa del hortelano, tal vez se pregunten porque del hortelano, pero eso lo sabrán
al final de esta historia que si bien uno lo vive, creo que en esa intensidad, nunca
lo vivirán, y si lo viven, pues a tomarlo por el lado deportivo del asunto.
Cuando la conocí, todo fue
bonito, salíamos, conversábamos, reíamos, teníamos muchas cosas en común, me
gustaba ella, tal y como era, tantas virtudes le vi, como olvidar esos paseos
que teníamos por la ciudad, conversando de todo, riendo, algunas veces gastándonos
algunas bromas, pero no sé que en que momento eso cambio, aunque la verdad creo
que si lo se, creo que todo cambio el día que ella supo que me gustaba, el día
que supe que yo le gustaba, mientras desnudábamos nuestros labios en besos de pasión,
caricias desenfrenadas y una noche de sexo con amor, desde ahí todo cambio,
creo que ella pensó que seria su propiedad para siempre, o que le pertenecía
solo a ella, las llamadas, los mensajes de texto constantes, cosas que hacían que
me aleje de ella, que si no me respondes, con quien estarás, donde estarás,
porque estas ahí, tantas cosas, si bien a veces estaba haciendo de las mías,
jugando un partido a parte, otras veces solo estaba en casa mirando televisión o
viendo una película, y pues aunque no es justificación, creo que esa presión constantes,
es la que hizo que me fuera alejando, desanimando y aburriendo.
Un buen día mientras entraba
alegremente a mi Facebook, se me da por revisar el suyo, y oh sorpresa, tenía
muchas amigas y amigos míos, a los cuales por supuesto ella no conocía, en ese
momento no me pareció raro, ni si quiera lo tome a mal, pero siempre que
conversaba con una chica en mi muro del Facebook, ella terminaba agregándola a
su Facebook, yo me daba cuenta pero nunca me hacia problemas, ya que nunca recibí
una sola queja de alguna amiga o amigo, hasta que un buen día una amiga me
dice, Jorge, tu conoces a ¿Lorena Schizt Wong?, pues la verdad si, la conozco, porque,
¿que paso?, pues mira hoy me dejo un imbox medio raro, me decía: “María Cecilia,
por si acaso soy pareja de Jorge, te lo digo porque sé que te escribes con él,
si bien no hemos puesto que tenemos una relación, solo quería que lo sepas por
si acaso, y por favor no le digas nada de lo que te estoy diciendo, somos mujeres, tu me
entiendes, gracias”, y bueno Jorge, tu y yo somos amigos, y pues la verdad como
que ese comentario no va, en fin dile a tu pareja que sea mas prudente al decir las cosas, yo no quiero problemas.
Ya imaginaran mi reacción, al comienzo estaba estallando de cólera, quería llamarla,
reclamarle y gritarle quien se ha creído ella para hacer eso si no somos nada,
pero, decidí averiguar a quien mas le habrá dicho eso, como dice la canción, “no
fue una ni fueron dos”, fueron varias las amigas que me dijeron lo mismo, me
quede en shock, entendí porque ella le ponía me gusta a todas las
conversaciones que yo tenia en mi muro de Facebook con otras amigas, o porque
siempre se molestaba conmigo cuando no le respondía de inmediato en el Messenger
cuando chateábamos, y me decía, bueno me voy te dejo con tus ocupaciones, o
cuando me decía, ¿muy ocupado que ni caso me haces?, y tantas otras señales que
nunca me había dado cuenta en mi cuenta del Facebook o en mis conversaciones
del Messenger.
Días después, decidí llamarla
para conversar con ella, recuerdo que me contesto el teléfono, emocionada,
contentan, mientras yo contaba hasta diez y trataba de calmarme mediante meditación,
cosa que no resulto, y le pregunte que era lo que quería de mi, que esperaba,
su respuesta fue media rara, ¿Cómo?, ¿Qué te pasa Jorge?, ¿Por qué me dices eso?,
explícame, y le conté todo lo que sabia, recuerdo que al terminar hubieron casi
dos minutos de silencio, no dijo nada, demoro en responder, y solo atino a
decir, te parece si conversamos en persona, es mejor así, a lo que accedí por
un tema de curiosidad, aunque ahora se porque mato al gato. Nos reunimos en un café
de la ciudad, pedimos dos cafés, dos hamburguesas, y le dije, pues te escucho, soy todo oídos,
dime que pasa, que tienes que estas hablando esas cosas a mis amigas, recuerdo
que me miro, lloró, y entre llanto me dijo, pues Jorge, quiero que entiendas
que te amo, que no puedo vivir sin ti, que todos estos años siempre estuve a tu
lado, que siempre quise ser la mujer de tu vida, que aquellas cosas que pasamos
juntos fueran eternas, todo lo que hice lo hice, para que nadie mas se acerque
a ti, porque si no eres mio, no quiero que seas de nadie mas, recuerdo que esas
palabras me sonaron como a loca, me asusto mucho lo que dijo, y le pregunte si había
hecho algo mas para evitar que me acerque o este con alguien mas que no sea
ella, asintió su cabeza sellando su sinceridad con un si rotundo.
Jorge, lo que te voy a contar, quizá
te aleje o desanime mas de mi, pero ojala que en algún momento te des cuenta
que lo hice porque te quería, porque no puedo vivir sin ti, y porque creo fehacientemente
que soy la mujer de tu vida, pues bien; no solo fueron mensajes a tus amigas en
Facebook, en algunas ocasiones les envié mensajes a los celulares de tus
amigas, las cuales yo pensaba que tenias algo con ellas, o que por lo menos querías
conquistarlas, si te preguntas como obtuve sus números, es muy fácil, las veces
que nos veíamos y tu dejabas tu celular yo extraía sus números de tu agenda y
les decía que yo era tu pareja, y que éramos felices que no salgan contigo, además
otras veces también revise mensajes de tu celular, algunas veces de tu correo,
mientras tu descuidabas las cosas cuando yo te visitaba, sé que tal vez no debí
hacer esas cosas, pero ya están hechas, no hay vuelta a tras, en estos momentos
no recuerdo que cosas mas hice, fueron muchas mas, creo que alguna vez me
puse de acuerdo con una amiga tuya, para que te desanime de decirle lo que
sientes a otra chica, en otras oportunidades te escribía mensajes de texto
cuando sabia que estabas con alguna chica, lo siento, en estos momentos me doy
cuenta que hice mal, que debí dejarte ser feliz, pero aun creo que solo eres
feliz a mi lado, pero eso ya depende de ti, porque a pesar que hice las cosas
que hice, en estos momentos no creo que estés sintiendo algo por mi, mírame y
dime que sientes, la mire, quería decirle tantas cosas, pero tenia miedo
herirla, decirle cosas de las cuales podría
arrepentirme después, lo único que salió de mi boca, fue un, lo mejor es que te
alejes definitivamente de mi vida, y si algún día quieres volver, que sea
cuando no quieras hacerme daño, solo tengo que decirte que en algún momento te
quise mucho, pero tus actitudes me desanimaron, te lo dije miles de veces, pero
nunca me hiciste caso, ya es muy tarde, solo aléjate, trata de ser feliz, y en algún
momento, quien sabe, tal vez, nos volvamos a encontrar.
Ya han pasado cinco años desde
aquel adiós, aun sigo descubriendo mas cosas que hizo producto de sus celos, ya
no siento la molestia que sentí en ese momento, hay cosas de las que me río en
estos momentos, cosas de las cuales, aun no creo que alguien sea capaz, y se me
vino a la mente la pregunta, ¿Cómo alguien es capaz de hacer esas cosas?, y mi
respuesta fue, es como el perro del hortelano, no come, ni deja comer, una
sonrisa recorrió mis labios, muchos buenos recuerdos pasaron por mi mente, y
hoy solo la conozco como la celosa, ojala este bien y no este torturando a
nadie mas, espero que sea feliz, yo por mi parte, sigo solo, gracias a los perjuicios
ocasionados por sus comentarios, pero feliz.

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