Colán es una playa
ubicada al norte del Perú, entre las ciudades de Piura y Paita, perteneciente a
esta ultima y a 20 minutos de la misma, esta playa norteña, es una de las mas
antiguas de nuestro país, y a mi parecer es una de las mas hermosas que he
podido conocer en mis viajes por este país tan lindo, como poder describirla,
si faltarían palabras para ello, por eso, apelo a los mas bellos recuerdos de
mi niñez, la misma que pase en esta playa que nunca ha cambiado, que sigue
conservando ese estilo tan antiguo, de paraíso tropical, con sus dos subdivisiones,
las cuales prefiero no mencionar por considerarlas discriminatorias, pero, esto
no desmerecer su belleza, sus palmeras, tan altas que parece que tocaran el
cielo, sus cocos posadas en ellas, como soles en cielo, la arena tan fina como
el aire mismo, tan blanca y limpia.
En Colán pase los
mejores años de mi vida, jugando con los minúsculos cangrejos que salen del
interior del suelo a la superficie con esos ojos tan grandes y saltones, los cuales me decían persígueme, y como
desobedecerlos, si era un reto atrapar uno, eran escurridizos, rápidos, a esto
le sumamos que habían aproximadamente 10 huecos en la arena por cada medio paso
que daba, y ahí se introducían, atraparlos era toda una hazaña, pero cuando lo
hacia, lo tenia en las manos y luego los soltaba, para poder entrar al mar, ese
mar que sin temor a equivocarme, podría decir que es el mas tibio que tenemos
en nuestro país, esas olas grandes y pequeñas, con la espuma blanca encima suyo,
el olor a mar puro, y como olvidar, el temor de ser picado por una raya, lo
cual agradezco nunca paso, a lo mucho me picaron cangrejos, pero nunca una
raya, era raro que eso sucediera, pero si era probable.
Recuerdo los mui mui,
no sé si se escribe así exactamente, pero así se les conocía a esos
pequeños(minúsculos) chanchitos marinos
que se sacaban debajo de la arena en el mar, disfrutar de aquel paraíso no
tenia comparación, y creo que para todos aquellos que gustamos de lo
tradicional, lejos de las modernidades, podemos decir que Colán se quedo en el
tiempo, con sus casas altas construidas sobra maderos, a unos 3 o 4 metros
aproximadamente del suelo, por donde nos metíamos a jugar con mis amigos y
amigas del colegio, era como estar en una caverna, pero había que salir rápido,
porque por debajo pasaba, en algunas temporadas el mar. Estas casas de madera
frente al mar, eran un paisaje paradisiaco, un retroceso en el tiempo, a esto
le podemos agregar el majestuoso sol de Colán, que parece que estuviera a
metros de nosotros, por lo grande e imponente que se ve, su calor, su
presencia, y obviamente sus consecuencias en la piel si no nos protegíamos con
algún bloqueador solar de la época, en cuestión de 20 minutos de exposición a
su majestad, podíamos ser victimas de una insolación, ponernos tan rojos como
un camarón, y en cuestión de días mudábamos de piel (nos pelábamos producto de
la quemadura solar).
Mas recuerdos vienen a
mi mente, mientras esta majestuosa playa me roba varias sonrisas cómplices de
recuerdos perfectos y claros de mi vida, aquel ceviche en los restaurantes a la
espalda de las casas, donde recuerdo que hasta el día de hoy existen algunos de
ellos y ya han pasado casi 24 años, o aquella bodega que tiene mas años que yo,
como olvidar la iglesia mas antigua de Sudamérica, la misma que ha sido
olvidada por la historia, y por las autoridades, la primera construida y la
única olvidada, una reliquia histórica que se esta perdiendo en el tiempo y el
espacio, muchos no saben que Colán fue el primer lugar que pisaron los
españoles, dato perdido en la historia, tal vez por descuido o por falta de
información, pero es, a decir de los pobladores del lugar, un dato muy cierto y
contado de generación en generación, el cual debería ser revalorado y
difundido, así como la majestuosidad de esta hermosa playa, la cual es
concurrida entre los meses de diciembre a Mayo, ya que como todos saben, en el
norte el Perú, hay sol y calor todo el año, pero son en estos meses, donde el
calor es mas intenso, el mar un poco mas caliente y las vacaciones son
apropiadas en estas temporadas.
Colán, no solo es la
playa, el sol, su arena y la iglesia, es un amplio paraíso para realizar
diversos deportes, terrestres, acuáticos y aéreos, existen clubes, hoteles,
locales para poder comer, pero estos van de acorde a la armonía virgen de este
playa, y me refiero a virgen, en el sentido que no ha sido aun invadida por la
modernidad, es ideal para un fin de semana con los amigos, amigas, familiares,
o simplemente una noche de romance con la pareja, Colán, como muchas otras
playas del Perú, son conocidas, pero en su excepcional caso, es la única, que a
mi criterio, es todo un paraíso, donde la tranquilidad reina, para poder
descansar y alejarse del bullicio de la ciudad o la capital, donde podemos
coger nuestra cámara fotográfica y sin ser muy profesionales, lograr tomas muy
bonitas, es aquí donde nació el famoso dicho, estas en la Luna de Paita y “El
Sol de Colán”.
Finalmente, puedo decir
que este pedazo del paraíso lo encontramos en el Perú, porque el Perú tiene
muchos lugares para visitar, muchos paraísos por descubrir, playas hermosas,
ciudades preciosas y reliquias históricas, que son parte de la historia de la humanidad
mundial, son parte un recuerdo perenne
de lo que los seres humanos hicimos y podemos hacer, Colán, “Playa
Dorada del Perú”.

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