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domingo, 28 de octubre de 2012

El y Ella, Historia de amor convencional.


En una noche de luna llena estaba sentado aquel desdichado hombre, aquel que perdió toda esperanza de amar, que sin pensar había dejado a tras, años de felicidad, recuerdos de amor, tal vez por no saber cuidar lo que tenia, tal vez por no entender que el amor es así, llega y si no lo sabes cuidar se va,  esos momentos de felicidad que pasaban por su mente, que iban y venían con cada estrella fugaz que aparecía y desaparecía en el infinito,  con cada lagrima que derramaba por no poder ser feliz, por haber dejado escapar la felicidad tantas veces, miles de preguntas y miles de respuestas llegaban a su mente, hasta que decidió ponerse de pie y caminar por las calles de aquella ciudad fría por las noches, donde el viento le golpeaba el rostro,  mientras fumaba un cigarrillo de esos que el acostumbraba fumar, el viento esparcía el humo, como los recuerdos que le venían a la mente y sus pasos cada vez se hacían mas largos, caminando sin rumbo, con su mente en aquellos recuerdos, esos besos robados, esas caricias brindadas, las noches de pasión vividas, las horas de alegrías dibujadas en abrazos y sonrisas cómplices de amores pasajeros.

No se cuantas horas camino, no se cuanto pudo recordar, pero al regresar,  el errante desdichado sentado  frente a su computadora, la prendió y comenzó a revisar su Facebook, para poder conversar con alguna vieja amistad o algún amigo tolerante que  quisiera escucharlo, y buscando, después de varios minutos, encontró a una de sus amigas, con quien conversaba de todo un poco, del día, del trabajo, de los estudios, de tantas cosas conversaban, ella le contaba que estaba enamorada y le pedía consejos para poder lograr que el hombre al que ella quería, pudiera enamorarse, ya que ella sentía que no había conexión entre ella y su amor imposible, el desdichado, se reía sentado frente a su computadora, ya que le parecía ilógico que fuera a él, a quien le pidieran consejos de amor, entre la conversación, él le manifestaba que debía ser ella misma; Se tu misma,  conversa seguido con el, a nosotros nos gusta que nos den señales, que no sean cortantes, que se interesen, con un mensaje de texto, una llamada, una conversación por Messenger, Facebook o Twitter , si te invita a salir acepta, observa como te mira, que cosas te dice, si es atento contigo, tu también has algo para que él se dé cuenta que te gusta, claro si es que tu también te das cuenta que al el gustas, pero el  no creo que este interesado en mi, decía ella, porque las pocas veces que hemos hablado, por celular o por Facebook chat, nunca me insinuó nada, y hasta ahora nunca me ha dicho para salir, seguro no le gusto, no creo que no le gustes, le replico, seguro él tiene miedo de invitarte a salir por miedo a que tu lo rechaces, por  ejemplo yo jamás te he invitado a salir, siempre hemos salido sin necesidad de invitarte, solamente se daba, y a veces tu no querías salir, siempre me ponías excusas, y seguro así eres con el también, por eso que no te dice nada, bueno, dijo ella, creo que tienes razón, a veces he sido un poco cortante con el, un poco seca, fría, pero es que tenia miedo darme cuenta que podía llegar a sentir algo, y ahora creo que si siento algo muy bonito, pero no se si el sienta lo mismo, creo que debo luchar por lo que quiero y confiar mas en mi, y tienes mucha razón cuando él me diga para salir, le diré que si, y tratare de ser diferente, vale, que así sea le respondió nuestro amigo. Después de un rato de haber conversando sobre este tema, él le dice a ella, Luisa, ¿Qué harás mañana, vamos a pasear?, Claro Fernando, vamos, justo te iba a decir eso, de paso que conversamos mas largo  y tendido sobre nuestros problemas de amor, además que ya es tarde y me iré a descansar, ¿te parece si pasas por mi a las 7 de la noche?, Claro Luisa, paso por ti entonces, listo así quedamos Fernando que descanses, tu también Luisa adiós, al cerrar la conversación, nuestro amigo soltó un suspiro enamorado, apago su computadora y durmió plácidamente, hasta despertar casi a las ocho de la mañana, alistándose para ir a trabajar, y comenzar su rutina diaria, pero algo no era igual, él se sentía alegre, vivo, con ganas de hacer todo bien, con ánimos hasta de cantar, y no se explicaba porque, no sabia cual era la razón de su alegría, pensó que tal vez el haber salido a caminar o la conversación con Luisa le habían echo muy bien, así transcurrieron las horas, y llego las siete de la noche, hora en que llegaba Fernando a casa de Luisa para recogerla.

Parado allí frente a la puerta, esperando que Luisa baje, volvió a suspirar varias veces, algo que le pareció extraño, y no se detuvo a buscar el porqué, ya que solo esperaba que baje Luisa, para poder pasear con ella y contarse tantas cosas que ambos tenían dentro, y mientras él pensaba y planeaba todo lo que harían, salió Luisa, estaba bella, hermosa, pensó, la miró, y le dijo: Luisa, que linda que estas, hace tiempo que no te veía, pero Fernando, si estoy igual, no tengo nada diferente, soy la de siempre, solo me bañe, y sonrió tímidamente ella, mientras él estaba anonadado por tanta belleza, solo atino a decirle, ¿Dónde quieres ir?, que te parece si nos vamos a caminar por el centro de la ciudad, claro vamos, respondió,  y así los dos se subieron a un taxi que los conduciría al centro de la ciudad, mientras los dos conversaban de como les había ido en el día, en el trabajo, el miraba los ojos de luisa, estupefacto por que encontraba un brillo inusual en la mirada de ella, un brillo que el jamás había visto e imagino que debió ser por el tiempo que habían dejado de verse, tal vez ella era feliz, y ese brillo en sus ojos, era de felicidad, ella mientras tantos, también lo miraba fijamente, y se preguntaba, ¿Dónde esta ese Fernando que conocí?, el que sonreía con la mirada y alegraba con su sonrisa, ambos estaban desconcertados el uno del otro, hasta que llegaron a su destino, el bajo primero y la tomo de la mano, ayudándola a bajar, sintiendo ambos una corriente al tocarse, mirándose fijamente sin decirse nada, caminaron juntos, mientras se contaban un poco mas de sus vidas, Fernando solo escuchaba, mientras Luisa le contaba tantas cosas de ella, hasta que en un momento, ella le dijo: Fernando, ¿Cómo me ves tú?, el, que estaba en las nubes, respondió, con los ojos, soltando ella una carcajada, y el, avergonzado, se disculpo por aquella respuesta algo absurda,  disculpa Luisa, no fue mi intención, estaba pensando en otra cosa, y ¿en que piensas?, pues la verdad, pienso en ti, lo mucho que has cambiado, lo bonita que estas, lo feliz que me hace volver a verte y estar conversando contigo, compartiendo todas las cosas que nos han pasado, mi vida tu  vida , nuestra vida, y Luisa le dice, Fernando, detente, ¿Qué dijiste?, ¿nuestra vida?, Fernando extrañado, respondió, si, bueno, y en ese momento sin dejarlo terminar, ella se acercó a él y lo beso, lo que fue correspondido con un abrazo, y mientras la pareja intercambiaban emociones, miles de cosas venían a la mente de Fernando, lo mismo sucedía con Luisa, luego se separaron, Fernando sorprendido le puso dos de sus dedos en la boca a Luisa, cuando ella quiso explicarle lo que había pasado, no hace falta que me digas nada, no necesito el porque, si vas a hablar solo dime el “hasta cuando”, ella retiro los dedos de Fernando, y le dijo, hasta cuando tu quieras, hasta cuando ambos queramos, aquel hombre del que hablaba eras tu, siempre te veía por Facebook, quería hablarte, llamarte, y miles de cosas mas, pero tenia miedo, ya que te veía tan lejano, tan apartado de los sentimientos, tan huraño, no lo se, por eso ahora estoy aquí, junto a ti, porque no quiero perderte, porque quiero que esto sea algo diferente, que podamos ser felices, quien sabe hasta cuando, pero intentarlo, quiero... y él le volvió a tapar los labios con dos dedos, mirándola a los ojos, le beso la frente y le dijo adiós, me tengo que ir, sé que debería actuar distinto, pero me tengo que ir, vamos, te dejo en tu casa, ella lo miro a los ojos, mientras los de ella se reprimían para no llorar, Fernando, déjame sola, no hace falta que me lleves a ningún lado, déjame aquí, donde has lastimaste mi corazón una vez mas, puedes irte, por favor Luisa, vamos, te llevo, por favor deja que te lleve, y ella atónita por lo que había pasado, no atino mas que a aceptar, y se subieron a un taxi, mientras ellos estaban ahí sentados, sin mirarse, él se reprochaba por no poder decirle que sentía lo mismo, pero que tenia miedo, que no quería ser herido una vez mas, y mientras pensaba todo eso, ella le coge la mano y le dice, no seas tonto, jamás te haría daño, quiero que seas tu, nadie mas que tu, quien me haga feliz, quien despierte a mi lado, a quien bese todos los días, quiero que seas tu, y quiero ser yo, quien haga que te olvides de todos esos miedos que rondan tu cabeza, el, asustado la quedo mirando, tonto, no te has dado cuenta que has estado pensando en voz alta, le dijo ella sonriendo, en ese momento lo beso, mientras el taxi se detenía porque habían llegado a casa de ella, vamos mi amor, baja, desde hoy seré quien cuide de ti, quien te proteja de todo, y de todos, desde hoy quiero que seas tu y quiero ser yo, jamás volver a pensar nada negativo, confiare en ti, como tu lo harás en mi, ella bajo, feliz, contentan, se abrazaron en la puerta de su casa, y Fernando le pregunto, ¿Por qué  te animaste a decirme lo que sentías?, es muy simple, mi amor, siempre te quise, solo que nunca me di cuenta, porque siempre te veía solo como un amigo, jamás pensé que estabas ahí, que serias para mi, que yo seria para ti, además sabia que yo te gustaba, lo leí un día en tu celular, en aquel poema que habías escrito con mi nombre, lo que no sabia era si aun sentías algo por mi, por eso hoy, decidí arriesgarlo todo, la felicidad esta ahí, solo es cuestión de verla y jugarse el todo por el todo, porque quien no arriesga no gana, y hoy te gane a ti, eres mio, soy tuya, y no quiero que esto cambie, a pesar que nos alejamos un tiempo, hoy no se volverá a repetir eso, no quiero, no dejare que pase de nuevo, estas aquí y eres mi vida, él,  casi a punto de derramar unas lagrimas le dijo que siempre la había amado, que a pesar que pasaron muchas mujeres por su vida, y que tal vez no supo conservarlas, y a pesar de haber cometido errores, siempre has estado aquí (le cogió la mano y la puso en su corazón), y siempre lo estarás, porque quiero que seas tú, mi hoy, mi mañana, la razón de perder la noción del tiempo, el motivo del despertar día a día, y quiero que me des un beso, que diga lo mucho que quieres, para poder irme y volver todos los días por ese beso, ella lo beso de tal manera que ni el cielo ni las estrellas podrán dibujar o expresar lo que sentían ambos.

El amor es un sentimiento que no se ve, pero se siente, es como el aire que respiramos, no lo vemos, pero es vital para poder vivir, nunca pero nunca escondamos u ocultemos lo que sentimos por otra persona, tampoco dejemos de lado a quien tenemos cerca, porque esa persona puede ser la dueña de nuestra felicidad, a quien mas alejamos, es siempre a quien mas cerca debemos tener, el amor no se piensa, no se medita no se planea, solo se da, solo nace, solo se siente, cuando uno esta enamorado, estar enamorado es tan fácil como complicado, por eso existen las historias de amor como las de Luisa y Fernando, porque el amor existe, solo hay que saber esperar, elegir y sentir.

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