Noches a tu lado, conversando por celular, sin saber que decir, pero siempre con risas entre los dos, noches a tu lado, cerca al mar, tu contándome tus desamores, yo contándote como quería ser a tu lado, sin decirte que me gustabas, guardando en secreto mis sentimientos, mordiéndome los labios por querer besarte, agarrando mis manos por no poder coger las tuyas, tantos sentimientos reprimidos en horas de interminables sentimientos, todo me hacía pensar que eras la mujer perfecta, la mujer que soñé, con quien quería pasar el resto de mi vida, eras tú, como no sentir algo por ti, si me enamore de tus ojos, de tu cabello, de tu sonrisa, de tu mirada, de tu voz, ocurrencias, hasta tu manera de caminar me volvía loco.
Dice el dicho, que tanto va el agua al cántaro, que termina por reventarse, y así sucedió, después de muchas salidas, una celebración romántica, sorpresas, y demás cosas que hacía por ella, logre que se enamorara de mí, iniciamos nuestra relación, de la manera más intensa, moría por verla todos los días, besarla, abrazarla, hacerla reír, amarla, todo en un solo momento, porque lo que sentía era muy grande, ella siempre me decía que me quería, mientras yo ya sentía que la amaba, si pudiera decir que perdí la cabeza por ella lo haría, le escribía poemas, la cuidaba, estaba al tanto de todo lo que le pasaba, trataba siempre de hacerla reír, y de muchas cosas más que uno hace cuando se enamora, sé que llegamos a amarnos de una manera muy singular, tan diferentes pero a la vez tan iguales, tan distantes pero a la vez tan juntos.
Recuerdo cuando me decía, tengo hambre y no hay nada para cenar en mi casa, y ya es tarde, el salir corriendo para comprarle algo, llevárselo y comer juntos, ir a recogerla para acompañarla a donde ella me lo pidiera, solo estar junto a ella me hacía feliz, ella, siempre con esa sonrisa tierna, sus atenciones, sus bromas, a veces sus enojos, los mismos que yo hacía que pasen con una broma o una caricia, tantos meses, tantas aventuras y ni que decir de las aventuras que pasamos juntos.
Así llegó el momento más crucial de nuestra relación, había transcurrido casi un año y medio de relación, vino a mí una idea que jamás pensé que podría tener, esa idea a la que tanto rechacé durante años, y era el querer casarme, pero antes tenía que pedir su mano, tradición típica antes del matrimonio, no se para que pedía la mano, si ya había tenido todo su cuerpo, pero igual, tradición es tradición y tenía que cumplirla. Así lo hice, invite a sus padres y a ella a un restaurant para cenar, y grabe un video para ella, el cual le pedí al dueño del local que lo pusiera cuando yo se lo indicara, previo a esto, había contratado mariachis, para darle una serenata, sin que sepa que era para ella, así sucedió, llegaron los mariachis a tocar y saludaron como si fuera parte del local, las canciones, eran indirectas sobre matrimonio, de amor o parejas felices, hasta que en un momento dejaron de cantar e hicieron el siguiente anuncio: “queremos pedirle su atención por favor, nosotros hemos viajado mucho y queremos presentar un video promocional del grupo”, en ese momento pusieron el video que había grabado, y salía el grupo de mariachis cantando una canción de amor, a mitad de canción dejaron de cantar y dijeron el nombre ella, y le decían, esta canción es para ti, porque hay una persona que quiere pedirte algo, y cantaron, a mitad del video aparecí yo, diciéndole lo mucho que la amaba y que quería que se casara conmigo, su padres y ella se emocionaron, la gente aplaudió y le dije, ¿aceptas?, y me miro y llorando me dijo NO, todos se quedaron fríos, por ahí se escuchó un gato que maulló, le pregunte, ¿no aceptas?, y me dijo NO, que voy a aceptar si no me lo has pedido en persona, solo en video, pídemelo en persona, y así lo hice, luego les pedí que termináramos de ver el video, donde habían fotos de nosotros dos juntos en diferentes momentos, y ahí les pedí a sus padres la mano, o mejor dicho, el permiso para poder casarme con su hija, lo que ellos consintieron.
Pasaron los meses y llego el día esperado, nos casábamos, después de casi más de dos años de amor, pero como no todo es felicidad, tuvo que ocurrir la peor de las desgracias, algo que jamás pensé que nos sucedería a los, tanto había soñado con este momento, hasta que se acabó sin haber comenzado, tristeza y dolor se apodero de mí, pero que puedo hacer así es la vida, a veces las cosas no son como parecen, me toco llorar después de toda la felicidad, nada se puede comparar al dolor de amar y después despertar y darse cuenta que todo había sido un sueño, desperté demasiado triste y tú no estabas a mi lado, seguías siendo mi amiga……..

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