Hoy, mientras pensaba un poco en la inmortalidad del
zancudo, y la existencia de vida en otros planetas, se me vino a la mente, como
un rayo de luz a la oscuridad, mediante una canción, otro gran tema para
pensar, ¿Qué sentido tiene la vida?, en este caso mi vida, pues en este devenir
de ideas, de sensaciones y recuerdos, que disparaban ideas ilógicas, que traía
a mi mente imágenes de años pasados, de cosas vividas, entendí que el sentido
de la vida, o de nuestras vidas es, el que le queremos dar cada uno, es lo que
queremos hacer, es así que en este devenir de ideas, se me ocurrió inventar una
historia, la cual pasare a relatar.
Era una tarde muy bonita, no pensé que te vería ahí,
sentada, con esa sonrisa tan linda, con esa mirada tan tierna, con esos gestos
de inocencia, y no, no pensé que tu nombre era inocencia, pero podría decir,
que jamás imaginaria cual era tu nombre, pasaron muchos por mi cabeza, pasaron
miles de ideas para poder acercarme a ti, ninguna me convencía, mientras todos reían
contigo, yo solo te miraba, e imaginaba como podrías ser, si como persona eras tan linda como tu
rostro, he imaginado muchas veces una conversación juntos, yo hablando
tonteras, como normalmente lo hago cuando estoy al lado de una chica que me
gusta, y tu riéndote o aburriéndote de las tonteras que digo, bueno en fin,
regresando a los orígenes de nuestro encuentro imaginario, pues que podría decir,
me gustaste desde que te vi, trate miles de formas para que estar cerca a ti, pero
cuando me acercaba, me corría, agachaba la cabeza, te miraba tímidamente sin
que te des cuenta, preguntaba por ti siempre, hasta que un día después de
muchos que pasaron como años en meses, me hablaste, no lo pude creer, tal vez no
te diste cuenta de mi expresión, pero, qué emoción sintieron mis sentidos, que
digas mi nombre, tantas veces a tu lado, y ni sabias que existía, y ese día,
dijiste mi nombre.
Desde aquel día en que mencionaste mi nombre, he tratado de
acercarme a ti, de conversarte, pero se que no tengo cabida a tu lado, aun es
pronto, pero las conclusiones vienen a mi mente, las razones y los porqués se pierden en un mar tormentoso
y un cielo gris, aun así no pierdo la esperanza de poder estar a tu lado. No
era difícil imaginar que no me daría por vencido, de muchas formas me acerque,
de muchas maneras trate de entrar en tu vida, ahora que te vi, ahora que te
hable, ahora que te mire, sé que no es difícil, te busque, y te encontré, pero jamás
pensé que tu sentirías lo mismo por mí, mirándote a los ojos, sintiendo tus
labios acercarse a mí, te dije te quiero, detuve aquel acercamiento tan
inminente, entre nosotros se interpusieron dos dedos, los cuales tocaron tus
labios antes que los míos, en ese momento te dije “te quiero”, me miraste a los
ojos y me besaste, luego de ese momento imaginario, te pregunte si me querías, cuán
difícil es esa pregunta, como cuan tonta puede ser después de ese momento, pero
tenía que hacerla, y solo me miraste, y volviéndome a besar, me preguntaste si
no lo sentía.
Han pasado muchos años, 2 para ser exactos, desde aquel
momento, yo mayor que tu, desenvolviéndome en mi profesión, tu comenzando la
tuya, ambos queriéndonos y viviendo el día a día, como si fuera el primero en
nuestras vidas juntos, pasamos por tantas cosas, vivimos tanto, me costó tanto
enamorarte, que ahora no puedo dejar que esto termine, cada día quiero
conquistar, cada día lo hago como si fuera la primera vez, me encanta saber que
estas aquí, que cada lugar donde vamos, siempre será juntos, el uno con el
otro, de la mano, mirándonos como dos extraños, con esa atracción mutua de la
primera vez, con esos detalles que jamás se pierden, espero que siempre estés a
mi lado, aun sueño con tenerte en mis brazos y caminar por aquel mar del Caribe
donde tanto hablamos que estaríamos, por aquella arena blanca donde tus pies jugarían
con los míos, pensar que el amor es eterno a tu lado.
Ufff desperté, mire a mi lado y no había nadie, ¿donde
estas?, ¿dónde te has ido?, no lo puedo creer, de nuevo soñé contigo, mi mujer
ideal, mi amada amante, mi musa inspiradora, se que te conozco, sé que me
ignoras, se que existes, sabes que yo también, aun sueño contigo, aun te siento
mía, aun te extraño en mis días de soledad, se donde estas, no sé cómo llegar a
ti, pero hoy me levanto y caminare hacia ti, cada paso que dé es uno más de
victoria, porque: “el que no arriesga no gana”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario