Uno pensaría que con el tiempo y la distancia, y muchos años, 25 para ser exacto, alejado de la tierra que a uno lo vio nacer, se olvidaría de aquel lugar donde pude ver la luz por primera vez, donde mi madre sufrió para que yo pudiera vivir y respirar el aire de tan magnifica ciudad.
Que puedo decir, como olvidar aquella magnifica ciudad, donde todo es verde, donde el aire que se respira es tan puro como si fuera el mismo cielo al pie de la tierra, como olvidar cada palmera, cada buganvilla, cada pera de un árbol donde subí a comer, la tierra donde jugaba, las casas, la familia, la historia, tantas cosas que uno puede añorar.
Luego partir, crecer lejos, vivir lejos, lejos de esa tierra que me vio nacer, donde hubiera querido vivir cada minuto, cada día, cada año de mi vida, tierra que llama como la sangre de una madre a su hijo, como no añorar cada año, como no estar ansioso, si mis padres me premiaban cada año si salía bien en el colegio, y cual era mi premio, volver a la tierra que me vio nacer, la tierra que me dio la bienvenida.
Durante 28 años, he vivido año a año regresando a mi tierra por meses cortos, pero para mi suficientes para saber, que el día que muera, quiero que me entierren ahí, ahí donde nací, donde todo es mágico, sobrenatural, donde la historia marco con tinta roja de un tintero venoso de un tacneño luchador, donde cada hijo de la tierra murió por ella, por la patria, donde cada madre vio morir a sus hijos por una causa, que mas puede tener, que mas puede haber en una ciudad llena de historia, cautiva, pero nunca acallada, presa, pero nunca sublevada, como no estar orgulloso de haber nacido en mi Tacna heroica.
Se preguntaran, ¿y que tiene que ver todo esto?, pues bien, uno debe estar orgulloso del lugar donde nació y nunca olvidar sus raíces, como explicarles en palabras simples la hermosura de mi tierra, como poder describir cada imagen que pasa hoy por mi cabeza, cada pensamiento, cada recuerdo, cada color de los diferente tipos de ciruelas, las granadas (no las de guerra), esa fruta que de niño comía solo cuando visitaba mi tierra, como si comiera el manjar de los dioses, como olvidar el cuy chactado, que por cierto nadie y en ningún lugar lo preparan como en mi tierra, el queso con choclo, el pastel de choclo (el dulce), cada recuerdo es un suspiro al viento, es querer pararme en este momento, dejar todo, y volver, quiero volver, se que lo haré, por lo menos para pasar los últimos días de mi vida, como envidio a quienes viven allá, y como aborrezco o los que de ahí quieren salir, no saben lo que tienen, como no sentirme orgulloso de la tierra que vio nacer a un gran hombre como Basadre, y tantos otros hijos ilustres.
No me queda mas que esperar las jugadas del destino, y que este sea benevolente conmigo, me conceda mi deseo mas grande, volver a sus calles, a respirar su aire, a su gente, tiempo al tiempo, me queda el consuelo de pasar mis últimos días de vida ahí donde nací….. Nunca olviden, no debemos olvidar de donde vinimos y hacia donde iremos…..

ohh esta monito..! xD k-Ta
ResponderEliminaruuuu hace tiempo que no decias monito :)
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