Y sucede así como cuando el viento pasa por nuestro rostro, o cuando respiramos, sucede porque es algo natural, pero sucede en un tiempo y momento determinado, la vida misma tiene su tiempo y momento, nosotros tenemos nuestro ayer, hoy, mañana, normalmente el tiempo dura lo que queremos que dure, la felicidad dura lo que queremos que dure, la tristeza dura lo que queremos que dure, y así pasa con todos aquellos sentimientos y emociones que emanan del ser humano, que también es tiempo.
En la vida pasan cosas, que uno nunca las entiende…dice la canción en tono de salsa, pero es cierto a veces uno no entiende porque suceden, porque hay cosas que no deberían pasar y pasan, o no deberían pasarle a uno y sentimos que son castigos de un ser supremo o hasta mala suerte decimos, pero en realidad no entendemos que son piedras que encontramos en nuestro camino, piedras puestas en el momento y lugar preciso, para poder aprender a levantarlas, llevarlas con nosotros y con ellas construir un castillo, porque de nuestros errores se puede mejorar y convertirlos en nuestras fortalezas.
Así pasa la vida, buscando muchas veces un porque para todo, sin darnos cuenta que no hay que buscar un porque, hay que buscar el para qué, así vivir día a día como si fuera el ultimo de todos, como si no hubiera mañana, olvidando el ayer pensando en el hoy, y viviendo el mañana, pues cada día es diferente, es como cada persona tiene su propia singularidad, ningún día se parece al anterior ni será igual al posterior, porque todo es único, menos el trazo de nuestro destino, todos estamos destinados a realizar o hacer ciertas cosas en la vida, el temor mayor de un ser humano es morir, para mí, después de estar cara a cara con la muerte, mi mayor temor es no saber cómo vivir, es no saber cómo aprovechar todo lo que me sucede, no apreciar a quienes me rodean y valen la pena, pues como decía, no todos somos iguales, cada persona es única, como las decisiones que toma y como las consecuencias de las mismas.
