Ya han pasado casi dos meses desde aquella experiencia que viví,
donde algunos indeseables amigos de lo ajeno y el hampa, decidieron apropiarse
de mis pertenencias, previo secuestro y golpes de por medio, experiencia que si
bien, me ha servido para darme cuenta de muchas cosas que no sabía, también me
hizo estar más alerta en este mundo de porquería, donde la miseria y la
estupidez humana es más grande que otros valores, leer en los periódicos o ver
en las noticias, como imbéciles sin cerebro defienden a terroristas o
delincuentes, en nombre de un mal llamado DERECHO HUMANO, de qué derecho humano
hablamos, si estas lacras de la sociedad, escoria del mundo, no tienen ni
piedad por las personas a las que matan, torturan o golpean, acaso se detienen
a pensar que detrás de cada víctima, hay una familia.
Como poder imaginar que existan personas de tan poco sentido
común, que creen que estos parásitos sociales llamados terroristas o
delincuentes pueden tener derechos, ¿derechos a qué?, a la impunidad, al
incremento de más indeseables como ellos, que se dan cuenta que hay estúpidos que
los defienden, que se escudan en armas para causar terror, sangre y demás, ¿cómo
es posible esto?, si bien soy abogado y me enseñaron que todos tenemos derecho
a la defensa, creo que una cosa es la defensa y otra la impunidad total, aquí en
el Perú, vivimos un clima de protección al delincuente y desprotección a la víctima,
simplemente las mismas autoridades apañan a estos seres de mal vivir, desde los
políticos hasta los policías, desde las familias hasta los jueces, y que puedo
decir de algunos colegas, que por un sencillo los defiende hasta su libertad,
que mas diría yo, su impunidad.
Ya después de dos meses, me he dado cuenta que soy más
fuerte emocionalmente delo que imaginaba, pero nos todos los seres humanos son así,
algunas personas que pasaron por eventos aun peores, o inclusive aun menores,
sufren las secuelas psicológicas, los traumas ocasionados por estos episodios
de violencia e inseguridad que se vive en nuestro país, y quien puede decir
algo, si acaso los políticos que gobiernan nuestro país, solo se preocupan por
hacer dinero, por llegar más lejos en el poder,
y se olvidan, que algún día, sus familias, ellos mismos o cualquier
ciudadano puede ser víctima de estos facinerosos. Como explicarle a un niño,
que su infancia fue amedrentada o cortada por la muerte de su padre o madre,
como decirle a un adolescente que no puede ser libre en esta sociedad, como
explicarle a una madre que sus hijos no están seguros caminando por las calles,
aquellas donde ellas jugaban tranquilamente sin peligro alguno, tanta maldad en
este miserable mundo, y que hacemos por cambiar esto, pues la verdad nada, el
miedo y el temor invaden el sentido común.
Óigame señor ampón, óigame señor delincuente, no esté tan
seguro, por que quien a hierro mata, a hierro muere, porque quien hoy hace,
mañana se lo hará, porque todo se paga aquí en esta vida, y óigame usted señor político,
lo que hoy usted ignora, mañana lo sufrirán sus hijos, sus nietos, óigame usted
señor juez y señor policía, a quienes usted hoy protege y libera, mañana serán sus
verdugos, porque esa gente no cree en nadie, ni en nada, todo se paga aquí en este
mundo, no existe cielo, ni infierno, aquí es todo, aquí se pagan las culpas, aquí
se purgan los pecados, y es aquí, en este mundo, donde algunos queremos algo
diferente.
